La decisión del gobierno de pedirle a las Fuerzas Armadas que participen en la recolección de basura fue respaldada ayer por legisladores frenteamplistas, blancos y del Partido Independiente, pero fue cuestionada desde el Partido Colorado.
El senador de Proba Tabaré Viera, vicepresidente de la Comisión de Defensa, calificó como "un error político" la decisión del gobierno, ya que "los soldados son los funcionarios peor pagos del país". Y agregó: "Si hubieran querido ser basureros y tener un sueldo de $ 20.000 no se habrían enrolado en las Fuerzas Armadas para ganar poco más de $ 5.000".
Viera habló ayer por teléfono con el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, quien le contestó que "los soldados sólo eliminarán focos que pongan en riesgo la salud de la población".
En cambio, el senador oficialista Eleuterio Fernández Huidobro (CAP-L) dijo a El País que la decisión del gobierno "es la normal" y que las Fuerzas Armadas "suelen intervenir cada vez que hay una situación excepcional", por lo cual a su juicio "la misión" no queda por fuera del rol militar.
El diputado blanco Jorge Gandini (Alianza Nacional) dijo a El País que "es una buena decisión" porque "hay que atender rápido las necesidades de la población". De todos modos, Gandini preferiría que los militares aporten el transporte y choferes y que la carga de basura sea realizada por personal contratado. Su compañero Javier García comparte la decisión por estar en juego "una crisis sanitaria". García lamentó que el gobierno "haya ignorado a los soldados y ahora los precise".
En tanto, el presidente del Partido Independiente, Pablo Mieres, llamó ayer al secretario de Presidencia, Alberto Breccia, para transmitirle el "apoyo total", ya que "hay que mandar señales fuertes y demostrarle a Adeom que esto va en serio".