LONDRES | ANSA Y AP
Scotland Yard abrió ayer una investigación por los desórdenes del jueves durante manifestaciones estudiantiles en Londres, que incluyeron un ataque sin consecuencias graves a un vehículo en que viajaban el príncipe Carlos y su esposa Camila, después de que el parlamento aprobó un aumento de aranceles universitarios.
Bajo cargos de "actos de violencia" y "desorden público", 34 personas quedaron detenidas, en tanto el gobierno atacó duramente a los manifestantes, cuyos dirigentes dijeron a su vez que fue el accionar policial el que desencadenó los choques.
El Rolls Royce que llevaba a la pareja real al London Palladium de la capital, para el estreno del show teatral Royal Variety Performance, fue atacado por un grupo de jóvenes que rompió uno de los vidrios y arrojó pintura blanca.
En varios puntos de la ciudad se registraron desórdenes, con marquesinas rotas en Oxford Street, destrozos en Parliament Square y daños en la sede del Tesoro y la Corte Suprema de Justicia. Las protestas y la represión policial concluyeron con 55 heridos, 12 policías -uno de ellos de gravedad- y 43 manifestantes.
El primer ministro, David Cameron, condenó categóricamente el ataque a Carlos y Camilla, y advirtió que los responsables "deberán enfrentar todo el peso de la ley".
Cameron afirmó que los episodios de Londres deben servir "para aprender lecciones por fallas de seguridad", cuando faltan unos meses para el casamiento de Guillermo y Kate.
MatrÍcula universitaria
Las manifestaciones ocurrieron en una jornada en la que el Parlamento aprobó por una mayoría de sólo 21 votos el aumento de la matrícula universitaria en Inglaterra de 4.700 a 14.200 dólares anuales. El Sindicato Nacional de Estudiantes indicó que los hechos de violencia en Londres "ensombrecieron" la campaña estudiantil de protesta. "Queríamos que la prensa hablara del hecho que el gobierno de coalición triplicó las matrículas universitarias", explicó el gremio.