Solo el 5% de los usuarios de ómnibus de Montevideo recarga sus tarjetas, informó ayer a El País el director de Movilidad Urbana de la Intendencia, Gerardo Urse. Esto se debe a la reducida red de recarga existente, dijo el jerarca, que actualmente se compone por 37 locales que pertenecen a las empresas de transporte colectivo de pasajeros. "También se pueden agregar otras formas de recarga, como por ejemplo a través de la telefonía fija o celular", agregó.
En junio comenzó la recarga de la tarjeta magnética para los viajes de una hora y dos horas.
La Intendencia pretendía hacer el lanzamiento de este servicio con una cadena de 100 locales, lo cual no se logró por la falta de acuerdos con las redes tradicionales de cobranza y por los cambios de directorios en entes descentralizados como Antel y El Correo, que podrían sumarse al negocio en breve de acuerdo a lo que se viene negociando desde hace meses. Urse dijo que estas conversaciones siguen su curso y que el acuerdo con Antel permitiría la recarga a través de la telefonía.
Las tarjetas se pueden cargar con un máximo de $ 2.000 y no hay plazo para gastar los montos cargados. Quien tenga como saldo menos dinero que el necesario para comprar el boleto, podrá pagar la diferencia en efectivo al guarda o al conductor-cobrador.
MÁS USOS. Desde ayer, también se pueden adquirir con la tarjeta los viajes Céntrico, Zonal, Diferencial y Metropolitano. "Antes solo se podía usar con los viajes una hora y dos horas. Y aunque la población no lo sabe bien, también se puede desde hace tiempo hacer el viaje común si se pide el de una hora", apuntó Urse.
Por otra parte, estudiantes y jubilados también pueden ahora recargar "dinero electrónico" en sus tarjetas. Hasta la semana pasada solo se podía recargar la tarjeta de usuario corriente.
Los estudiantes podrán cargar dinero en su tarjeta para otros tipos de viaje -como el metropolitano- que no son gratuitos o bonificados.
Lo mismo regirá para los jubilados, que ahora podrán optar por no manejar efectivo para pagar su boleto.
Actualmente, la Intendencia prepara una campaña publicitaria para dar a conocer los alcances de los nuevos usos de la tarjeta de ómnibus.
Ventajas de pagar usando el plástico
La Intendencia y las empresas estiman que al disminuir la cantidad de dinero en los ómnibus se desestimularán las rapiñas. Por otra parte, recargando la tarjeta, el usuario no debe preocuparse de tener cambio para pagar sus viajes. Si la tarjeta es hurtada o extraviada, se le devolverá el saldo al usuario al momento de denunciarla. La comuna también estima que el pago electrónico mejorará los tiempos de viaje y las frecuencias de los servicio.