HUGO GARCÍA ROBLES
La apariencia primera hace del tango una expresión que linda preferentemente con el universo masculino. Es el suburbio de malevos y guapos, el culto del cuchillo y la secta del coraje como la llama Borges. Como en la poesía épica de la canción de gesta, la mujer es un asunto lateral y cuando es central aparece retratada de manera desfavorable: vampiresa, traidora, la cara perversa de la madrecita buena que sí, es santa y sin tacha.
En esa visión se inscribe, en los ejemplos que felizmente abundan, excepcional poesía que describe el amor desdichado, la pasión avasallante o no correspondida. Esa es la magia de Mi noche triste, un tango fundador no solamente porque es el primero con letra no pornográfica sino porque Pascual Contursi creó un verdadero modelo que tuvo la fortuna de una larga herencia.
Pero, además, muchos tangos memorables llevan títulos que son nombres de mujer y que, especialmente los que nacieron en la década feliz de los años `40 son de intensa poesía y mejor música. A ese sector antológico pertenecen Malena, Grisel, María, por citar solo algunos ejemplos.
En este intento de asediar el género femenino en el reducto masculino del tango, los intérpretes con Gardel a la cabeza fueron en numerosas ocasiones también mujeres. Cantantes de talento abrumador como Mercedes Simone, Azucena Maizani o la más cercana Susana Rinaldi que pasea su éxito por el mundo.
Nelson Pino, uno de nuestros cantantes de tango de mayor talento, dotado de los recursos naturales y de los adquiridos mediante su sólida formación vocal, propone su espectáculo "Pino y las mujeres del tango" que tiene lugar el viernes 3 en MovieCenter a las 21:30 hs.
El acontecimiento es múltiple, ya que cada tango está precedido de una pequeña introducción oral que a veces pasa por textos de Benedetti, apoyo coreográfico que hace de Rubias de New York una recreación con la bailarina Mercedes Farinha. El soporte musical es del cuartero de Álvaro Hagopian, reconocido ejecutante que ha incorporado un violín a su trío previo. Todo lo expuesto asegura un acierto que merece el apoyo del público aficionado al tango y a la buena música popular.