La empresa Teyma demolió dos apartamentos del edificio del Parque Batlle, afectado por las obras del sanatorio Americano. El Ministerio de Trabajo inspeccionó la operación y los inquilinos miraron con tristeza como destruían sus pertenencias.
La crítica situación del edificio de la calle Pedro Campbell 1518 era analizada desde hace tres semanas por la empresa Teyma e inspectores del Ministerio de Trabajo. El viernes, la Intendencia de Montevideo intimó a todos los actores vinculados con el caso a encontrar una rápida solución.
"Yo di la orden expresa para intimar, en forma urgente, a todas las partes (propietarios del Sanatorio y de las fincas afectadas y a la empresa Teyma) para que eliminen los riesgos", dijo a El País digital el director de la División de Espacios Públicos y Edificaciones de la Intendencia, Daniel Espósito.
Esto apuró la decisión de la firma, que en la misma noche del viernes notificó al abogado de los damnificados que los apartamento 10 y 11 -los más comprometidos e imposibles de recuperar- se demolerían.
El plan de tareas fue aprobado por el Ministerio de Trabajo y en la mañana de ayer comenzó la operación que se extendió hasta las 14 horas. También fue destruida la barbacoa de una casa ubicada al lado del edificio, en Campbell 1512, construcción que también tenía peligro de derrumbe.
El inspector Nacional de Trabajo, Juan Andrés Roballo, dijo a El País que la maniobra salió "muy bien". "Se eliminaron todas las construcciones comprometidas y ningún trabajador se vio afectado por la demolición, así que el balance es muy positivo", aseguró el jerarca.
La IM y Bomberos también estaban al tanto del derrumbe, aunque no asistieron.
Roballo dijo que ahora Teyma debe decidir empresarialmente como seguir con la obra para que la cartera levante la clausura.
INDIGNADOS. Los inquilinos de los apartamentos derrumbados sabían que era muy difícil recuperar sus viviendas. Sin embargo, ver como eran destruidos sus hogares y pertenencias fue "muy doloroso".
Según comentaron algunos vecinos, se le pidió al abogado que los representa que antes de demoler había que firmar acuerdos donde quedara constancia de las pertenencias de los ocupantes.
"No dio el tiempo de nada porque hoy de mañana ya habían empezado", dijo uno de los damnificados.
La inquilina del apartamento 11, es una adulta mayor, que el pasado 5 de noviembre -día en que todos los vecinos del edificio fueron evacuados por peligro de derrumbe- se descompensó ante la noticia de que podía perder sus cosas. Mientras ella era trasladada a un centro asistencial, su nieto, Sebastián Mas, se quedó en las afueras del edificio para ver qué información daba la empresa. El joven volvió ayer al edificio. "Nos enteramos que lo iba a tirar abajo por una llamada del abogado. Vinimos y ya habían empezado a demolerlo", dijo Mas. Y agregó: "Lo que le pedimos a la empresa es seriedad. Desde nuestra subjetividad vemos que hubo varias negligencias por parte de la empresa y pedimos en este momento no demorar más la situación".
El próximo martes se realizará una reunión entre los abogados representantes de la empresa y de las 14 familias damnificadas. Los vecinos esperan que "puedan llegar a un acuerdo" y "definir las indemnizaciones" por parte de la empresa. Reclamarán ser recompensados por los daños materiales, morales y psicológicos.
UN DERRUMBE ANUNCIADO
El 5 de noviembre los vecinos del edificio del Parque Batlle se despertaron con gritos y golpes de obreros de la empresa Teyma que aseguraban que tenían que desalojar "rápido" el edificio porque tenía en peligro de derrumbe. Horas después los cimientos de dos apartamentos colapsaron. Un día después se derrumbó el piso del dormitorio de una de las viviendas.
Los inquilinos habían denunciado un mes antes que sus apartamentos estaban siendo afectados por la obra de ampliación del sanatorio Americano que realizaba, desde el mes de julio, la empresa española.
Desde ese día los vecinos están viviendo en hoteles o casas de familiares y reciben un dinero de la firma para que puedan "vivir". Algunos de ellos no pueden entrar a su casa desde ese día y por ende quedaron con lo puesto.
Los inquilinos están siendo asesorados por abogados. Según comentaron allegados irán "con todo" contra la empresa española.