PABLO MELGAR
Los escribanos lanzan su "revolución" con tres días de paro y la suspensión por 10 días de los pagos a DGI de los impuestos que retienen. Una comisión de Grados 5 presentará una denuncia ante la Comisión de Derechos Humanos de OEA.
"Tal vez para algunos gremios esto sea muy poco, para nosotros es toda una revolución", dijo a El País la secretaria de la Asociación de Escribanos del Uruguay (AEU), Libia López Sosa, luego que la asamblea notarial resolviera un paro desde el 1° y hasta el 3 de diciembre.
La medida adoptada implica que todos los trámites en los que se requiera una constancia notarial se verán interrumpidos, por lo que no firmarán compraventas, escrituras, poderes, títulos ni harán inscripciones registrales.
Del paro participarán los escribanos independientes y los que trabajan para el Estado. Por ello se podría provocar la suspensión de algunos juegos de azar: depende del nivel de acatamiento en la Dirección de Loterías y Quinielas.
La ofensiva notarial se conoce días después que tres gremiales médicas alcanzaran un acuerdo con el gobierno por las Cajas de Auxilio y que por primera vez los escribanos hicieran un paro de 24 horas el 17 de noviembre en reclamo del mantener de los beneficios del Sistema Notarial de Salud.
La asamblea notarial resolvió que una comisión técnica de juristas Grado 5 de la Facultad de Derecho se disponga a dar forma a una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA), por "la violación de los derechos humanos a la salud y a la vida que se produce por la eliminación del Sistema Notarial de Salud".
También resolvieron que durante diez días no volcarán el Impuesto a las Transacciones Patrimoniales (ITP) y el Impuesto a la Renta de las Personas Físicas (IRPF) de los cuales ellos son agente de retención; la normativa otorga 15 días de plazo a los escribanos para liquidar estos tributos.
López puntualizó que el paro se fijó con suficiente antelación para que los vencimientos que coincidan con los días de paro se puedan realizar antes que concluya el plazo.
Si bien no tienen cuantificada la cantidad de dinero que dejarán de aportar al fisco, los escribanos tienen presente que esta época del año es de las que se produce mayor cantidad de trabajo. "Estamos en plena zafra, siempre es así de mitad de noviembre a mitad de diciembre, en enero hay menos transacciones", dijo López.
La profesional subrayó que con esta medida el único perjudicado es el Estado y que los clientes no se verán afectados.
Las movilizaciones darán comienzo el 1° de diciembre, Día del Escribano Público, con una marcha a la que fueron convocados estudiantes de escribanía, profesionales activos y los retirados.
Tradicionalmente los escribanos hacen una fiesta para celebrar su día, pero este año realizarán una asamblea nacional en el Platense Patín Club.
El jueves una delegación de los escribanos se entrevistó con el subsecretario de Trabajo, Nelson Loustanau, y el presidente de Junasa, Luis Enrique Gallo. Los representantes del gobierno plantearon una alternativa que implica el ingreso paulatino al Fonasa del Sistema Notarial de Salud. La gremial quedó en estudiar el planteo.
"No queremos perder la calidad de asistencia, es un derecho adquirido, es un sistema creado por nosotros mismos sin aportes de ningún otro sector ni del Estado", dijo López.
El Sistema Notarial de Salud da cobertura a unos seis mil profesionales de todo el país, y tiene un acuerdo con el Hospital Británico, una de las principales instituciones médicas del país en condiciones ventajosas.
El temor de los escribanos es que si se concreta el ingreso al Fonasa perderían el nivel asistencial que gozan en la actualidad. El gobierno habilitó al Sistema Notarial de Salud a ofrecer los servicios que no presta el Fonasa. Está previsto que el cambio se produzca el 1° de enero de 2011.
Proponen prórroga
La bancada de Vamos Uruguay presentó en Diputados un proyecto de ley en el que se prorroga sin plazo la inclusión del Sistema Notarial de Salud (SNS) al Fonasa, previsto para el 1° de enero de 2011. En la exposición de motivos, los colorados señalan que el SNS es un sistema ejemplar que no requiere asistencia económica mientras el Fonasa se implementa.