LISBOA | AFP Y ANSA
Los dirigentes de la OTAN aprobaron un nuevo concepto estratégico que conducirá su accionar en los próximos 10 años y que fue calificado de "momento histórico" por el secretario general de la Alianza Atlántica, Anders Fogh Rasmussen.
"Enfrentamos nuevos desafíos y con el nuevo concepto estratégico queremos estar seguros de que la OTAN es eficaz y eficiente en la defensa de sus poblaciones y territorios", declaró el secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, que definió la reunión como "la más importante de nuestra historia".
Por su parte, el presidente norteamericano Barack Obama dijo al llegar a Lisboa que "estamos aquí para revitalizar la alianza frente al desafío del siglo XXI".
La ambición es dar vida "a una nueva OTAN", menos burocrática y en condiciones de proteger a los ciudadanos de los nuevos enemigos: los ataques cibernéticos que potencias hostiles pueden realizar contra bancos y servicios gubernamentales, los misiles de medio y largo alcance que al menos una treintena de países puede lanzar sobre las capitales europeas, y el bloqueo de las provisiones energéticas que pueden poner de rodillas a economías enteras. "Tomaremos decisiones que pueden modelar el futuro de nuestra alianza", expresó Rasmussen.
A los aliados les presentó la propuesta de un nuevo concepto estratégico en un documento que concitó el apoyo de los 28 jefes de Estado y de Gobierno.
El desafío más importante para el bloque sigue siendo Afganistán pues, con 654 muertos, 2010 ya es el año más cuento para la misión de la ISAF.
Precisamente hoy los 48 países que participan en la fuerza internacional aprobarán la estrategia de la progresiva retirada de ese territorio, en presencia del presidente afgano Hamid Karzai. El plan prevé el inicio del pasaje de consignas de las responsabilidades de la seguridad a manos afganas en la primera parte de 2013, para completar la transición a fines de 2014.
Estados Unidos y la OTAN se preparan también para realizar un único escudo antimisiles: los sistemas existentes serán puestos en red y hechos dialogar entre sí. La protección será amplia: no alcanzará sólo a las tropas en los escenarios de crisis, sino también a las poblaciones y los territorios. El principio de un escudo antimisiles en Europa y EE.UU., aprobado ayer por la OTAN, es una "decisión clave" que "tiene como objetivo incrementar la cooperación con Rusia", explicó el representante permanente norteamericano en la OTAN, Ivo Daalder.
Las negociaciones intensas permitieron, además, llegar a un compromiso con Turquía. Tal como lo pidió Ankara, el documento final no nombrará a los estados enemigos, en particular Irán y Siria, y comprometerá a los aliados a "buscar una cobertura integral" del territorio turco. Incluso Francia y Alemania superaron los puntos de vista diversos sobre el desarme nuclear y el rol del escudo.
En las conclusiones del encuentro, la OTAN se compromete a trabajar para un mundo desnuclearizado, aunque mientras haya armas de este tipo a disposición de grupos y estados hostiles, la alianza mantendrá su propia fuerza de disuasión.
La jornada de hoy en Lisboa estará marcada por manifestaciones de pacifistas. Anunciaron que serán 100.000 personas, pero la ciudad está prácticamente cercada y las autoridades están listas para evitar provocaciones y violencia.
El dispositivo de seguridad para proteger a los cerca de 50 mandatarios presentes en la ciudad no tiene precedentes en el país. Intervienen 10 mil hombres de policía y de los servicios apoyados por el Ejército, la marina y la aeronáutica. El espacio aéreo fue parcialmente cerrado y todo el barrio del Parque de las Naciones, donde se realiza la cumbre, fue cerrado.
El nuevo papel de rusia en la alianza
El presidente ruso Dimitri Medvedev participará hoy en las sesiones de la cumbre de la OTAN en Lisboa, donde se dará inicio a una nueva etapa de las relaciones entre la antigua potencia soviética y los miembros de la Alianza Atlántica.
Los dos bloques tensionaron sus relaciones después del conflicto de Georgia de agosto de 2008. Pero ahora los 28 líderes de la Alianza prometieron invitar a Moscú a cooperar en el gran escudo antimisiles que establecerán, como signo de reconciliación.
"Buscaremos activamente una cooperación con Rusia y otros socios euroatlánticos en el sector de la defensa antimisiles", escribieron los mandatarios en el nuevo concepto estratégico de la OTAN, que reemplaza el anterior de 1999.
Hasta el momento, Rusia se ha mostrado muy recelosa de los planes estadounidenses de crear un escudo antimisiles en Europa, al considerarlo una amenaza contra su territorio.
Por otro lado, el presidente de EE.UU. Barack Obama obtuvo el apoyo de los aliados europeos para una ratificación rápida del tratado de desarme nuclear ruso-estadounidense Start, suscrito en abril y bloqueado en el Senado.
El titular de la OTAN advirtió que un retraso en la ratificación de ese pacto "perjudicaría la seguridad de los europeos".