V. RUGGIERO / G. PÉRGOLA
Otro buque pesquero coreano se incendió ayer en el puerto de Montevideo. Ya son tres en once días. La Administración de Puertos apura medidas de control, el sindicato alega corrupción y el ministro de Defensa pidió un "informe urgente".
La incertidumbre y la desconfianza reinan en el puerto de Montevideo. En tan solo once días se incendiaron tres buques pesqueros en horas de la madrugada. El año pasado fueron siete episodios como este.
Hay quienes dudan de las agencias marítimas. Otros de los trabajadores, de las autoridades portuarias y de Prefectura. Sin embargo, ronda la idea de que tales siniestros no pueden ser "casuales".
"Si un día sí y otro también tenemos un incidente de estos en el puerto… tenemos que despertarnos, ¿no? Es muy llamativo, extremadamente llamativo", dijo ayer a El País el ministro de Defensa, Luis Rosadilla, quien pidió a Prefectura un "informe de carácter urgente" (a entregar el viernes) sobre los siniestros ocasionados, desde el 2008 a la fecha.
"Quiero una explicación. Por eso pedí el informe. Lo quiero ver con urgencia. Y más después de lo que sucedió hoy (ayer). Hay un incidente y todavía con una persona muerta", enfatizó Rosadilla.
Ayer a la hora 2.20 se produjo un estruendo que retumbó en el Puerto de Montevideo. Fue en el buque pesquero Seogin XI, de la empresa Hisoy S.A. y de bandera surcoreana, que estaba amarrado en el muelle Florida desde mayo.
De inmediato, la embarcación comenzó a incendiarse. A bordo había 23 tripulantes: un chino, cuatro coreanos, ocho vietnamitas y diez indonesios. De ellos, 16 hombres fueron evacuados por Bomberos y Prefectura Naval y cinco personas se autoevacuaron. Además, se rescató a un marinero que se desmayó a causa del humo. Al cierre de esta edición una persona atrapada en el buque seguía desaparecida, aunque se presume su fallecimiento.
Sobre las 22 horas de ayer Bomberos todavía estaba "terminando de extinguir el fuego" lo que anuló la búsqueda del tripulante atrapado. Las causas que originaron las llamas aún se desconocen, aseguró a El País Carlos Nicola, jefe de prensa de Bomberos.
La empresa del incidente, Hisoy S.A., que está instalada en Uruguay desde abril y cuentan con cinco buques, se justificó ayer diciendo que es la primera vez que protagoniza un siniestro de tal magnitud. "Tenemos todos los certificados en regla, incluso las inspecciones mensuales a la planta de amoníaco que tiene el buque", afirmó Brian O`Neill, gerente de operaciones de la firma.
DENUNCIA. Fuentes del sindicato portuario aseguraron a El País que los incendios no son accidentales y alegan que pueden ser generados por alguien que "capitaliza con el incendio" o por algún miembro "revirado" de la tripulación.
"Hay gente que se beneficia económicamente con la quema de barcos porque el seguro, muchas veces, le paga a las agencias marítimas por una pérdida total y el barco después se repara y sale a navegar. Por ejemplo, el pesquero ucraniano Simeiz, donde se murieron 11 personas carbonizadas hoy está navegando", aseguró un sindicalista que solicitó la reserva de su identidad. Afirma que las agencias marítimas "tienen to-do coimeado" y por eso no se realizan inspecciones "serias".
"Nunca se vio que a un buque lo pararan porque tiene una irregularidad. El tipo que cuida la puerta del barco, por ejemplo, tiene que ser una persona con cursos, que sepa apagar incendios, que no se duerma y que no este borracho. Eso se lo tiene que exigir la Prefectura a las Agencias Marítimas. El tema es que las agencias les regalan una agenda, una botella de whisky o le dan unos pesos extras y está todo arreglado", agregó el sindicalista.
Los trabajadores entienden, además, que los barcos con cámara de amoníaco tendrían que tener la entrada prohibida al Puerto, tal como sucede en otros países. "La estamos sacando regalada porque en uno de estos incendios se va a perder amoniaco y va a ser una tragedia. El país está en juego".
ESPIRÓMETROS. Simulacros de incendio, pruebas prácticas de evacuación, la exigencia de seguro completo (por responsabilidad civil, medio ambiente y remoción de restos), hasta controles de espirometría para tripulantes de buques que ingresan al puerto, son algunas de las medidas primarias que pretende implementar con urgencia la Administración Nacional de Puertos, junto a Prefectura, mientras evalúan otras.
Desde la ANP se autorizó una partida para la compra de espirómetros, informó Alberto Díaz, principal del puerto.
"En realidad sabemos que hay casos de tripulantes que ingresan ebrios. Hace un tiempo hubo un fallecido de un barco español que, ebrio, se cayó entre el barco y el muelle. Los incidentes se dan en horas de la madrugada, no podemos descartar casos de alcohol", afirmó el principal del puerto.
A su vez, para tener un mayor control y rigurosidad sobre la actividad interna del puerto un equipo de abogados comenzará a trabajar sobre la reglamentación vigente. "Se está analizando la normativa actual, para ver en qué aspectos se puede mejorar con el fin de que nos ampare en las nuevas medidas", dijo Díaz. La idea, según el presidente de la ANP es "trabajar más en conjunto" con Prefectura y Bomberos.
El caso tomó ribetes políticos y desde la oposición citaron al jerarca a la Comisión de Transporte de la Cámara de Diputados para que explique los "reiterados" incendios.
"Esto no puede seguir así; lo que se fue construyendo en el Puerto no se puede venir abajo por cosas como esta. El crucero que venía para acá terminó en Buenos Aires y eso no puede pasar", enfatizó Mario Silvera, diputado nacionalista.
Protagonistas
Luis Rosadilla
ministro de defensa nacional
"No quiero que nos vean como una república bananera. Quiero que nos vean como un país de primera. Pero, lamentablemente, este tipo de cosas no condicen con lo que es un país de primera. Tenemos que actuar".
Alberto Díaz
presidente de la anp.
"Estamos estudiando si estos barcos tienen la misma compañía de seguros, la nacionalidad de los tripulantes, los horarios de los incidentes. Queremos sistematizar toda la información para sacar conclusiones".
Mario Silvera
diputado nacionalista.
"Llamamos a sala a Díaz porque queremos saber qué medidas se están tomando en el puerto en cuanto al control y la fiscalización de los barcos que ingresan allí. Con estas cosas estamos perdiendo prestigio".
Preocupa a Corea del Sur la situación
Los constantes incendios de buques coreanos y la ausencia de las causas que los originaron motivó a la Embajada de Corea a realizar ayer una reunión "urgente" con representantes de las agencias y capitanes de embarcaciones coreanas en Uruguay.
En el encuentro se analizaron "medidas de prevención" de siniestros en las embarcaciones. Representantes de la embajada manifestaron su preocupación por el "desconocimiento" de las causas de los incendios ya que entienden que "limita" el accionar de los involucrados. "No se llega a conocer si el siniestro fue por negligencia o provocado, y de ser así tampoco se ha buscado a los responsables", aseguraron a El País diplomáticos coreanos.
Desde la embajada se entiende que las responsabilidades en los incendios "son compartidas". Además, manifestaron su preocupación por la falta de "recursos y de equipamiento moderno" que tiene Bomberos para trabajar. "Las pérdidas en los buques se generan después de los primeros 10 minutos de incendio", comentaron.
US$ 50.000 por gastos del puerto
BUQUES Hay cerca de 30 barcos pesqueros en el Puerto de Montevideo con "estadía prolongada", es decir que tienen un receso en la zafra. Las tripulaciones están compuestas por buques coreanos, chinos y filipinos. Además, hay 18 barcos abandonados, todos en manos de privados.
PERJUICIO Los incendios en buques generan grandes costos al Estado. "Hay un gasto inicial, que después reponemos. Puede ir de US$ 10 mil a US$ 700 mil. Uno de los últimos barcos que se hundió en muelle nos costó US$ 700 mil (buque Esperanza) pero ya lo recuperamos", comentó a El País el presidente de la ANP, Alberto Díaz.
RECLAMO El Puerto exige a la empresa Escena -responsable de la embarcación incendiada el pasado lunes- un monto de US$ 50.000, por los gastos que debió afrontar el Estado. En ese monto se incluye un "lucro cesante" por la suspensión de las operaciones en la terminal portuaria. El incidente hizo que se suspendiera el lanzamiento de la temporada de cruceros. Además, un barco comercial debió abandonar el puerto y otro que llegaría en la tarde tuvo que ser desviado a Buenos Aires.