GASTÓN PÉRGOLA
Las familias de los dos jóvenes asesinados por el comerciante de Tres Cruces, Jesús Dávila, pidieron ayer al juzgado la reapertura del caso por "contradicciones serias" entre la versión del comerciante y las pericias de Policía Técnica y forenses.
El pasado 30 de septiembre, Lewis Texeira (33) y Jesús Rodrigo Cejas (20) -cuñado del primero además de compañero de tareas en la Fundación Juntos Podemos Uruguay- murieron por disparos efectuados por el comerciante Jesús Dávila, en un presunto intento de rapiña.
El comerciante, que estuvo detenido unas horas, recuperó la libertad luego de que el fiscal del caso, Eduardo Fernández Dovat, determinó que había actuado en "legítima defensa putativa", ya que uno de los jóvenes portaba un encendedor con forma de arma.
Mientras el comerciante explicó su reacción por entender que habían entrado a su local con el fin de robarlo, la familia de los jóvenes (oriundos de Melo) alegan que estos estaban en Montevideo -como lo hacían asiduamente- con el fin de juntar fondos para la fundación de la que participaban.
Así las cosas, con el expediente del caso en mano y analizados los resultados de autopsias y Policía Técnica, el abogado patrocinante de la familia de los jóvenes muertos, Fernando de los Santos, calificó el hecho como "una ejecución" y no como defensa propia.
Ayer, fue enviado un escrito al Juzgado Penal de 5to. Turno solicitando de forma inmediata el desarchivo y la posterior reapertura del caso. Consultado por El País el fiscal de la causa, Fernández Dovat, dijo que "están en su legítimo derecho".
"Si tienen alguna medida de prueba que crean pueda cambiar el resultado dictaminado, lo veremos y lo estudiaremos", remató el fiscal.
Las pruebas (o "contradicciones") asegura el abogado defensor, son serias si se analiza el resultado de las autopsias y el trabajo de Policía Técnica.
"La familia quiere saber por qué la fiscalía alegó defensa propia cuando la trayectoria de las balas, el lugar desde donde fueron disparadas y la ubicación de las mismas en los cuerpos indican que fue una ejecución", afirmó De los Santos.
Sobre este punto, el fiscal de la causa dijo a El País que si bien "se tuvo en cuenta" el informe elaborado por Policía Técnica, en este caso puntual se basó "en el estado anímico de la persona", para tomar una resolución.
"Yo me basé en este caso, fundamentalmente, en el estado psíquico y anímico del comerciante, sus emociones; o sea que puede no coincidir la realidad técnica con la realidad psíquica. La persona está transitando en ese momento por miedo a las circunstancias. Se priorizó eso sobre lo material", alegó Fernández Dovat.
DISPAROS. Según se desprende del informe de Policía Técnica y las autopsias a los cuerpos, la trayectoria de los disparos de Dávila no concuerda con las posiciones que el propio comerciante declaró en la reconstrucción de los hechos.
En su declaración, Dávila dice que Texeira lo sujetó por el cuello y le dijo: "Perdiste, dame la plata". Siempre de acuerdo con su versión, se tiró hacia atrás: "Es decir, contra la persona que me tenía agarrado y con mi mano derecha agarro el revólver, lo paso sobre mi hombro izquierdo y efectúo un disparo hacia atrás sin llegar a apuntar a nadie".
Para el abogado, lo extraño es la trayectoria de la bala, cuando supuestamente Dávila se encontraba en una posición más abajo que el supuesto rapiñero. El proyectil se introdujo por el hombro izquierdo para quedar alojado en la mitad de la columna dorsal.
"¿Por qué el proyectil tuvo dirección de arriba hacia abajo cuando según la reconstrucción de Dávila estaba él más abajo e indefenso?", se pregunta el abogado.
Lo mismo sucede con su otro compañero, Cejas, que recibió un tiro en el maxilar y otro por la espalda, luego de haber sido herido Texeira. Según la versión de Dávila, Cejas quedó parado frente a él a menos de un metro. Luego de disparar a Texeira ve que Cejas "está sacando un arma de su cintura".
"Ahí yo disparo inmediatamente. Después que efectúo el primer disparo, este NN seguía forcejeando como para sacar el arma de su cintura. En el momento que la está sacando, efectúo un tercer disparo, ahí el hombre se da vuelta y sale al exterior", declaró el comerciante, según el expediente al que tuvo acceso El País. Para el abogado defensor, ese relato no coincide "en absoluto" con las pericias realizadas en el lugar, tanto por la dirección del proyectil como la actitud de Cejas.
"Lo que hizo Cejas para defenderse, dice Dávila, fue intentar sacar un arma de juguete. ¿Es creíble que después de ver cómo ejecutó a su compañero con un proyectil calibre 38, el joven, en vez de huir, haya optado por "defenderse" con un arma de juguete? Parece mentira", graficó el abogado.
Otro de los puntos cuestionados es que ninguno de los jóvenes estaba armado y que aparecieron 4 proyectiles en la escena, mientras del revólver de Dávila salieron tres.
Visiones distintas del caso
1.La opinión del fiscal penal
"En el caso narrado, en las dos muertes provocadas por el comerciante Dávila Pumar se dan los supuestos de la legítima defensa putativa: a) creencia razonable de que hay una agresión ilegítima; b) necesidad racional del medio empleado para impedir o repeler la supuesta agresión y c) falta de provocación suficiente por parte del que cree defenderse".
2.la resolución del juez penal
"En el criterio del suscrito, no hubo una falta de racionalidad del medio empleado en las circunstancias del caso, ya que el comerciante estaba siendo sometido a una agresión ilegítima conformada por golpes, estaba sujeto del cuello por el que traspasó el mostrador (...) En otras palabras, el damnificado no tenía en ese lugar y en ese momento la posibilidad de acudir a otro tipo de defensa, por lo que el ataque frontal a la vida humana debe valorarse en el marco del subjetivismo apuntado y no en forma objetiva, fría, lo que resultaba imposible para el comerciante que defendía su propia vida".
3.el abogado de la familia texeira
"Como aquí se ha sostenido, Lewis Texeira y Jesús Cejas fueron objeto de una verdadera ejecución por parte de Dávila, que demostrando una saña inusitada llegó a disparar por la espalda a Cejas, quien ya se encontraba herido por un proyectil recibido en su rostro cuando pretendía huir de la agresión.