RENZO ROSSELLO
Los clubes de fútbol y básquetbol podrán ejercer el derecho de admisión con apoyo de la Policía. La medida pretende controlar los episodios de violencia. El convenio se firmó ayer con un partido clásico en el horizonte.
"Estoy absolutamente convencido de que por más que firmemos cosas, no estamos garantizando la paz", advirtió ayer el subsecretario del Interior, Jorge Vázquez durante la firma del convenio con la Asociación Uruguaya de Fútbol (AUF) y la Federación Uruguaya de Básquetbol (FUBB).
Con la sombra del último episodio violento -la muerte de un hincha de Villa Teresa a manos de un hincha del Oriental de La Paz el domingo pasado-, las autoridades y los representantes de los dos deportes más populares del país procuran poner un freno a los violentos. El mecanismo para hacerlo es la implementación del derecho de admisión y permanencia en los escenarios deportivos. En rigor, los titulares de este derecho no son otros que los clubes deportivos que, argumentando razones de seguridad, podrán pedir que se impida la entrada de personas a determinados partidos.
"El Ministerio del Interior actúa como ejecutor cuando la institución le solicita que una persona no ingrese a un espectáculo deportivo", explicó el subsecretario Vázquez, quien además preside la Comisión Honoraria para la Erradicación de la Violencia en el Deporte.
En la práctica el control de los violentos se llevará a cabo en tres instancias, no muy distintas a las que se aplican actualmente, con la única diferencia de que si un club ha detectado a personas conflictivas entre sus seguidores podrá pedirle a la Policía que los retire del escenario deportivo.
Paralelamente, la Policía continuará aplicando sus facultades por ejemplo durante la duración de un partido de fútbol o de básquetbol. De ese modo, toda vez que observe a una persona que altere el orden procederá a detenerlo y ponerlo a disposición de un juez.
Asimismo, también la Policía impedirá el ingreso de personas que hayan consumido bebidas alcohólicas -se aplica un máximo tolerado de 0,5 gramos de alcohol por litro de sangre en el resultado de las espirometrías- o estupefacientes.
"Es de destacar que las instituciones no tienen amparo legal para contar con un registro de violentos, pero lo que sí pueden hacer es indicarle a la Policía que si hay un violento que en un partido fue retirado por incidentes, al siguiente encuentro no lo dejen ingresar", explicó por su parte a El País Miguel Sejas, vicepresidente de la AUF.
De todos modos, Sejas explicó que antes de comenzar a implementar las medidas en la práctica la AUF y la FUBB deberán reunirse nuevamente con el Ministerio del Interior para concretar aspectos prácticos.
Un tercer nivel de restricciones tiene que ver con la aplicación del registro de infractores que lleva el Ministerio del Interior. De cualquier modo, según explicó el jefe del Estado Mayor Policial, Luis Ituarte, este registro es limitado ya que solo incluye a personas que hayan sido procesadas y penadas en base a la Ley de Violencia en el Deporte. Este registro es llevado en base a los prontuarios judiciales por la Dirección Nacional de Policía Técnica. "Es bueno aclarar que no estamos hablando simplemente de personas que hayan sido detenidas por incidentes, sino que hayan sido procesadas y penadas", puntualizó Ituarte.
PARO. La Federación Nacional de Sindicatos Policiales (Fenasip) decidió la aplicación de un paro durante el fin de semana. La medida afectará el área administrativa y el servicio 222, lo que implicaría un problema para el operativo de seguridad del clásico. El dirigente del Sindicato Único de Policías del Uruguay, Luis Clavijo indicó a El País que el consejo directivo de la Fenasip votó ayer no concurrir a una reunión con el Ministerio del Interior. Los sectores moderados de los sindicatos policiales aspiran a neutralizar el paro dispuesto para el fin de semana.