Un indigente que vivía debajo de dos precarias paredes, rodeado de escombros, falleció a raíz de las graves quemaduras sufridas durante un incendio.
La Policía viene trabajando sobre la hipótesis de un episodio accidental; no obstante, se aguarda el informe de la Dirección Nacional de Bomberos.
Bernardo Costa Flores (56) sufrió quemaduras de segundo y tercer grado en el 90 % del cuerpo. Pese a la rápida intervención de un vecino, que lo trasladó al hospital, no fue posible salvarle la vida.
La víctima era conocida en la zona: vivía en calle Pantaleón Quesada y Vía Férrea, rodeada de residuos y escombros, aprovechando dos paredes laterales y un techo que sobrevivieron de una vieja construcción.