Indonesia vive en un clima de pánico desde el 26 de octubre. Las erupciones de nubes de ceniza y gas del volcán Merapi, cuyo cráter se eleva a 2.914 metros en una región muy poblada del centro de la isla de Java, ya provocaron 120 muertos. La erupción más potente ocurrió el viernes último y causó 77 muertos y 156 heridos. Los servicios de rescate tienen extenuante tarea: han logrado evacuar a 166.556 personas que encontraron refugio en escuelas, inmuebles estatales y estadios de fútbol, como es el caso de Yogyakarta, donde quedaron alojados 30.000 desplazados. Amplias zonas de Java están cubiertas por un manto de ceniza. Los vulcanólogos señalan que Merapi muestra creciente actividad eruptiva cada día, por lo que no se aventuran a hacer previsiones. El presidente de Indonesia, Susilo Bambang Yudhoyono advirtió que la fase eruptiva puede durar varias semanas y pidió paciencia. (Fuentes AFP y AP).