BARCELONA | AFP Y ANSA
El Papa Benedicto XVI inicia hoy una visita de dos días a España, en la que recorrerá Santiago de Compostela, centro de peregrinación, y Barcelona, donde consagrará el templo de la Sagrada Familia que Gaudí empezó a construir en 1883.
Santiago de Compostela espera la llegada de unas 200.000 personas que acompañarán el paso del Papa Benedicto XVI por la ciudad, en el marco de un viaje pastoral de 2 días por España. En 2010 Santiago fue destino de más de 8 millones de peregrinos, 257.000 de los cuales hicieron el Camino.
Al llegar al aeropuerto el Papa será recibido por los Príncipes de Asturias, Felipe y Letizia, antes de cumplir, como un peregrino más, el rito que desde el Medioevo siguen millones de personas que llegan hasta esa ciudad: oran ante la tumba del Apóstol y le dan un abrazo a su estatua, sobre cuya tumba y restos se asienta la catedral compostelana.
Monseñor Julián Barrio, arzobispo de la ciudad, comentó a la Radio Vaticana que Benedicto XVI aprovechará la ocasión para lanzar un llamado para que Europa redescubra sus raíces cristianas. "El Papa nos ayudará a ser fieles con nuestra identidad cristiana, ya que conoce muy bien nuestra situación, y nos indicará todo lo que debemos hacer en este momento para ser los testigos que tanto necesita hoy en día nuestra sociedad", subrayó.
Esta tarde el pontífice celebrará una Misa en la Plaza del Obradoiro, la explanada donde se encontraban los talleres de los artesanos que construyeron la catedral, y después mantendrá una reunión breve con Mariano Rajoy, presidente del opositor Partido Popular.
La visita del Papa a Santiago, considerado por las autoridades locales como el broche perfecto del Año Santo, parece por el momento no haber atraído al público que se esperaba a una ciudad en la que todavía quedan "entre un 20 y un 30% de plazas hoteleras libres".
Al anochecer el Papa partirá hacia Barcelona donde mañana, tras un encuentro formal con los reyes Juan Carlos y Sofía, celebrará una Misa donde consagrará a la Sagrada Familia la iglesia que lleva ese nombre.
El edificio fue proyectado por el arquitecto Antoni Gaudí y está en construcción desde hace 127 años. Las obras empezaron bajo las órdenes de Gaudí en 1883 pero fueron interrumpidas cuando él murió atropellado por un tranvía en 1926. Luego se reanudaron, pero volvieron a detenerse durante la Guerra Civil española (1936-1939), cuando se perdieron planos, dibujos y maquetas en un incendio.
Se estima que los trabajos en la famosa iglesia, donde participan unas 200 personas de 8 oficios diferentes, deberían continuar durante otros 20 años, hasta que se completen las 18 torres previstas en el proyecto. De esas, 12 representan a los apóstoles, 4 a los evangelistas, una a la Virgen María y otra a Jesús.
El ritmo irregular de las obras se debe sobre todo al tipo de financiación que las alimenta: el ingreso de los visitantes y una colecta anual que se realiza desde los años 50. En promedio, cerca de 2,5 millones de personas visitan por año la obra maestra de Antoni Gaudí, que quería hacer de la Sagrada Familia "la iglesia del siglo XX y XXI".
Antes de dejar España, el Papa visitará mañana un instituto dedicado a la asistencia a jóvenes inválidos y minusválidos, y en su ceremonia de despedida en el aeropuerto estarán nuevamente los reyes y también el presidente de Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero.
La seguridad de la visita, en la que trabajarán 20.000 oficiales catalanes, sufrió un revés cuando un transeúnte encontró en una vereda documentos confidenciales sobre el dispositivo de seguridad.
Se trata de 11 páginas con membrete oficial que detallan informaciones sensibles como la ubicación de las cámaras de seguridad o los inhibidores de frecuencias que deberían ser activados en la zona por donde estará el Papa. También están los contactos de los responsables de seguridad y de los miembros de la delegación vaticana, entre otros datos. Joan Rangel, delegado del gobierno en Cataluña, admitió que los archivos son auténticos, pero aclaró que su hallazgo no conlleva "ningún riesgo" porque se perdieron hace un mes y adoptaron "las medidas necesarias".
La cifra
20.000 Es la cantidad de policías que participarán en el operativo de seguridad en Barcelona por la visita del Papa Benedicto XVI.