El Banco de Previsión Social (BPS) entregará $ 75 millones a los jubilados de menores recursos a través de canastas de fin de año que rondan los $ 500, informó ayer a El País la representante de los empresarios en el organismo, Elvira Domínguez.
Los beneficiarios serán aquellos jubilados que reciben menos de tres Bases de Prestaciones y Contribuciones, esto es $ 6.183.
La medida alcanzará a unos 155.000 pasivos. Entre éstos se encuentran 140.000 jubilados, 12.000 que accedieron a la jubilación y por tanto deben presentarse para hacer la declaración jurada y otros 3.000 pertenecientes al Mides.
El dinero se canalizará a través de pequeños comercios. Del sistema participan la Cámara Nacional de Alimentación que engloba a kioscos, panaderías, fábricas de pastas, carnicerías, pequeños y medianos empresarios, entre otros, el Centro de Almaceneros, Baristas y Afines y la Confederación Empresarial del Interior.
Las personas que podrían acceder al beneficio serán notificadas en el recibo de noviembre, informó Domínguez. Este programa ya fue aplicado en 2008 y 2009, por ese motivo, los jubilados deberán presentar una declaración jurada donde se justifique que perciben ingresos inferiores a las tres Bases de Prestaciones que fijó el BPS. En 2009, la canasta fue de $ 350 y benefició a unos 107.000 pasivos que cobraban menos de $ 5.832.