El subsecretario de Relaciones Exteriores, Roberto Conde, dijo que el gobierno apuesta a que el 12 de noviembre haya un proyecto común entre los científicos uruguayos y argentinos para el monitoreo de Botnia y la desembocadura del Río Gualeguaychú.
El jerarca señaló a Radio Carve que de no llegar a un acuerdo en el Comité Científico (dos uruguayos y dos argentinos), se volvería "al punto cero y por tanto los cancilleres tendrán que iniciar una nueva ronda de consultas".
De todas maneras, Conde afirmó que confía en que el Comité suscriba "con las cuatro firmas".
"No hay ningún conflicto entre los dos países. Sí existe una insuficiencia del trabajo del Comité Científico", sostuvo Conde, quien enfatizó que se trabajará "con el objetivo de llegar a ese acuerdo", para lo que dijo es necesario "seguir afinando las propuestas que han hecho los técnicos".
Ayer, el subsecretario dijo a Radio Uruguay que "desde el punto de vista del acuerdo que los dos países han hecho, que los científicos argentinos por su lado o que los científicos uruguayos por su lado presenten una propuesta de monitoreo, para los Estados no tiene absolutamente ningún valor. Eso no sirve para nada". Y agregó: "No se trata que los argentinos presenten el suyo y los uruguayos el suyo. Porque si no estamos como al principio y en realidad los científicos no nos están ayudando a resolver nada".
Los vicecancilleres Conde y Alberto Dalloto son quienes tienen a cargo coordinar una intensa agenda de trabajo en los ocho días que restan de la prórroga de 10 propuesta por Uruguay y aceptada por Argentina para consensuar un plan de monitoreo. "Pero si el asunto sigue trabado, serán los cancilleres que deberán actuar directamente", expresó a El País una fuente de Presidencia.
METODOLOGÍA . El vicecanciller aseveró que son dos los puntos de discusión en el Comité y por los que hasta el momento no hay acuerdo: por un lado, las observaciones que los científicos uruguayos hicieron a algunas propuestas de sus colegas argentinos, "porque entienden que no ofrecen suficientes garantías científicas desde el punto de vista metodológico". El segundo punto refiere a medidas que los científicos discuten si están dentro del alcance de las notas reversales acordadas por los presidentes de los dos países, informa hoy El País .
Conde aclaró hoy en Carve que "en cuanto a los lugares para controlar no hay ninguna discrepancia. Lo que tienen que discutir los científicos es la metodología de control que proponen. Parece un detalle, pero es sumamente importante, porque si después que se obtienen los resultados los estados tienen diferencias para interpretarlos, volvemos al principio y el conflicto vuelve otra vez al inicio".