DANIEL ISGLEAS
Científicos uruguayos y argentinos protagonizaron el primer choque respecto al monitoreo de UPM (ex Botnia). No hay acuerdo por la frecuencia de las inspecciones. Hoy seguirán negociando, sobre el vencimiento del plazo para presentar el plan.
Si no se alcanza un acuerdo antes del fin de esta jornada, la planta podría quedar sin ser inspeccionada hasta marzo, según informaron a medios de prensa argentinos delegados de ambos países ante la Comisión Administradora del Río Uruguay (CARU).
Una delegación de alto nivel argentino llegó ayer a Montevideo para tratar de alcanzar un acuerdo y, luego de una primera ronda de negociación, resolvieron volver a conversar hoy buscando definir la presentación de la propuesta de plan de monitoreo conjunto de la planta de UPM (ex Botnia) en las afueras de Fray Bentos.
Hasta ahora, el comité científico integrado por dos argentinos y dos uruguayos no se puso de acuerdo en aspectos que hacen a la instrumentación del mecanismo de monitoreo.
Ayer, luego de la reunión del Consejo de Ministros, la ministra de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente, Graciela Muslera, confirmó la existencia de la reunión bilateral en Montevideo, y dijo que la definición del plan de monitoreo de la planta de UPM estaba entonces "en proceso".
UNA VEZ POR DÍA. Fuentes de CARU dijeron a El País que el principal punto de rispidez tiene que ver con la pretensión de los representantes de Argentina -Juan Carlos Colombo y Guillermo Lyons- de aplicar un monitoreo continuo sobre la planta, con sensores que midan los parámetros de impacto ambiental "las 24 horas y los 365 días del año".
Esa aspiración, sin embargo, genera un rechazo de los cien-tíficos uruguayos Eugenio Lorenzo y Alberto Nieto, quienes apuestan a controles más espaciados.
El acuerdo bilateral firmado por los presidentes Cristina Fernández y José Mujica con el intercambio de notas reversales habla de "hasta 12 ingresos por año" a cada planta ubicada sobre ambas márgenes del río Uruguay, aunque luego el canciller argentino Héctor Timerman sostuvo públicamente que existía la posibilidad de ampliar el número de visitas ante un potencial episodio de supuesta contaminación.
El nuevo sistema propuesto por los argentinos consiste en instalar esos sensores que registran diariamente el impacto ambiental de la planta sin necesidad de que ingresen los técnicos a las instalaciones.
Los delegados uruguayos ante la CARU no comparten esta idea porque consideran que acceder a un planteo de esa naturaleza no solo supone que Uruguay resigne parte de lo acordado por los presidentes, sino que podría llegar a paralizar la producción de la planta de UPM por el continuo registro de datos.
NEGATIVA. "Eso es inaceptable para Uruguay", comentó a El País un integrantes del organismo binacional.
Los presidentes Fernández y Mujica dieron, en julio, plazo hasta hoy 2 de noviembre para oficializar ante la CARU la presentación de la propuesta de plan de monitoreo conjunto con los detalles técnicos.
Tras una nueva reunión en Montevideo para definir el alcance de la "letra chica" del protocolo firmado por los presidentes, hasta ayer no había acuerdo entre los dos científicos argentinos y los dos uruguayos que integran el flamante comité, con potestad para encabezar los monitoreos sobre el agua y sobre plantas y centros urbanos instalados sobre el río Uruguay.
MARZO. Si bien el comité científico ingresó el pasado 6 de octubre a la planta de UPM e incluso recorrió el río Gualeguaychú el pasado 20 de octubre, hasta el momento no pudo tomar ninguna muestra por la falta de aprobación final del plan de monitoreo conjunto. En este marco, todo parece indicar que los controles reales arrancarían recién en marzo del año que viene.
El comité científico -un órgano subsidiario de la CARU creado a partir del fallo de la Corte de La Haya- ejercerá la dirección técnica de los monitoreos en el río Uruguay y en todos los establecimientos industriales, agrícolas y centros urbanos que vuelcan sus efluentes a ese curso de agua.
Bajo un ámbito de reserva
El presidente de la delegación uruguaya en la Comisión Administra-dora del Río Uruguay (CARU), Gastón Silberman, comentó a El País, tras la reunión celebrada ayer, que "por lo delicado del tema existe un profundo ámbito de reserva" y se determinó que el único vocero por Uruguay sea el canciller Luis Almagro. Una vez que culminen los estudios en UPM los científicos ingresarán a las plantas sobre el río Gualeguaychú.