FEDERICO CASTILLO
"No lo ambicionamos ni lo buscamos, se nos convocó para esta responsabilidad, la asumimos y tratamos de hacerla de la mejor manera posible", dice Wilfredo López, el representante de los usuarios en el directorio de la Administración de Servicios de Salud del Estado (ASSE).
"¿A quién representa este señor y a quién responde?", se preguntan mientras tanto los integrantes del Movimiento Nacional de Usuarios de Salud Pública y Privada, quienes dicen que le han pedido varias reuniones y nunca los atiende.
Y los cuestionamientos siguen. "Si hay alguien que no representa a los usuarios es el señor Wilfredo López, mañana se tiene que ir", le dijo el senador colorado Alfredo Solari el miércoles en el Parlamento al ministro de Salud, Daniel Olesker.
Solari pareció ensañado con López en esa sesión. "Yo me preguntó si podemos continuar con un representante de los usuarios que responde a una organización que no tiene personería jurídica, que no tiene antecedentes propios en el tema, que nunca ha hecho un planteo en la reclamación de los usuarios", afirmó.
"En ASSE hay un directivo que se dice representativo de los usuarios, pero que no representa a ningún usuario", siguió.
Olesker intentó defenderlo: "No es un nuevo, no es un recién llegado a los temas de la salud", dijo.
López tiene 65 años, es técnico en radioterapia y trabajó en clínicas privadas y hospitales. También se desempeñó en el área de asignaciones familiares en la construcción. Fue gremialista de la Federación Uruguaya de la Salud (FUS), se enorgullece de haber participado "desde las bases" en la fundación del Frente Amplio, pero asegura que hoy no milita en ningún sector del partido.
A mediados de la década del 90 comenzó a interesarse en los temas vinculados a los derechos de los usuarios de la salud. Su trabajo más reconocible en ese campo fue en colaboración con la Intendencia de Montevideo para la atención sanitaria de habitantes de asentamientos irregulares. Su nombre para el cargo de director en ASSE fue propuesto por el Espacio Participativo de la Salud, uno de los movimientos de usuarios.
Por ser el representante de los usuarios recibe todos los meses $ 47.000 en la mano más viáticos. "Pero arrancamos a las seis de la mañana y no sabemos a qué hora terminamos. Son jornadas largas de trabajo", se apura a aclarar. Dice que las denuncias que más le preocupan -y lo ocupan- son las esperas para acceder a consultas y la falta de especialistas.