Cotugno solicitó intervenir mutualista Círculo Católico

Aborto. Reclamó la "remoción urgente" de la directiva

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Eduardo Delgado

El arzobispo de Montevideo, Nicolás Cotugno, solicitó al Ministerio de Educación y Cultura la intervención de la mutualista Círculo Católico y la "remoción urgente" del presidente y toda la directiva de la institución.

Cotugno impugnó una reunión de la Asamblea Representativa del Círculo Católico, a la que no fue convocado ni él ni el asesor pastoral, lo que sostiene debe realizarse según los estatutos vigentes de la mutualista.

En ese encuentro, el presidente de la mutualista, Daniel López Villalba, "propuso la derogación de todos los artículos de los Estatutos del Círculo Católico de Obreros donde se hace referencia al Asesor Pastoral y al Arzobispo de Montevideo, quitando todo lo relacionado al Magisterio de la Iglesia", sostiene Cotugno en una carta que hará pública hoy sábado y a la que accedió El País.

"En los últimos meses se han suscitado dificultades con la dirección de la Mutualista Círculo Católico de Obreros. Hasta ahora hemos mantenido la mayor discreción posible sobre el tema, intentando que funcionaran los normales canales de diálogo que deben existir entre los miembros de la Iglesia. Pero llegado este punto donde, debidamente asesorados, hemos tenido que tomar decisiones, tan firmes como dolorosas para el corazón de un pastor", expresa Cotugno.

Las diferencias entre el arzobispo y el presidente de la mutualista guardan relación con la reglamentación de la Ley 18.426 de Salud Sexual y Reproductiva, que es rechazada por el primero y aceptada por el segundo.

Dicha reglamentación prevé que los ginecólogos de las mutualistas están obligados a asesorar a sus pacientes sobre el aborto practicado en condiciones de riesgo. También a prescribir recetas para pastillas anticonceptivas y preservativos si la paciente lo solicita.

El recurso presentado por Cotugno está a estudio de los servicios técnicos del Ministerio de Educación y Cultura, donde se substancian este tipo de escritos referidos a asociaciones civiles. Cuando tenga el informe de estos servicios, el ministro Ricardo Ehrlich deberá tomar una decisión, para lo que no hay fecha prevista, dijeron a El País fuentes del MEC.

El sábado 2, el mismo día que Cotugno redactó una carta en la que expresaba su intención de impugnar el decreto gubernamental que obliga a las instituciones a asesorar sobre el aborto a las mujeres que lo soliciten, una asamblea de socios del Circulo Católico se reunió para discutir una eventual modificación de su carta orgánica, para adecuarla a las exigencias de la nueva legislación.

López Villalba, presidente del Consejo Directivo del centro asistencial, dijo en ese momento que la institución estaba en una actitud de apertura hacia las directivas legales del Poder Ejecutivo y descartó la idea de la impugnación. En su carta, Cotugno recuerda que en reuniones con autoridades eclesiásticas, López Villalba rechazó que el Círculo Católico implementara la reglamentación.

Tanto el ministro de Salud, Daniel Olesker, como el presidente de la Junta Nacional de Salud (Junasa), Luis Gallo, han señalado que las prestaciones incluidas en la reglamentación de la ley de Salud Sexual y Reproductiva rigen para todas las mutualistas y que habrá sanciones para aquellas que no las cumplan.

Semanas atrás, la Junasa le dio un plazo de 60 días a las instituciones para que adecuen su infraestructura y designen los equipos técnicos que trabajarán en las policlínicas de salud sexual y reproductiva.

El director de Programación Estratégica del MSP, Leonel Briozzo, dijo que por primera vez se apoyará a las mujeres para que no se practiquen abortos en condiciones de riesgo. "Antes se le cerraba la puerta en la cara", afirmó Briozzo.

La carta. Cotugno dirige su carta abierta a los párrocos y administradores parroquiales, a los diáconos, a las consagradas y consagrados y a todos los fieles laicos de la Arquidiócesis de Montevideo.

A continuación se reproduce íntegra la carta del arzobispo de Montevideo:

"En los últimos meses se han suscitado dificultades con la dirección de la Mutualista Círculo Católico de Obreros. Hasta ahora hemos mantenido la mayor discreción posible sobre el tema, intentando que funcionaran los normales canales de diálogo que deben existir entre los miembros de la Iglesia.

Pero llegado este punto donde, debidamente asesorados, hemos tenido que tomar decisiones, tan firmes como dolorosas para el corazón de un pastor, y habiendo recibido un número importante de solicitudes de presbíteros que pedían ser informados sobre el tema, es que me comunico con ustedes, para expresarles de modo sucinto, y sin la intención de hacer juicios de valor sobre persona alguna, lo que ha sucedido.

A comienzos del mes de agosto tuve conocimiento por los medios de comunicación social que el Círculo Católico había manifestado su total aceptación para implementar la Ley 18.426 que pide la obligatoria distribución de toda clase de métodos contraceptivos, inclusive los de carácter abortivo.

Inmediatamente, de acuerdo a mi responsabilidad consignada en el Art. 105 de los Estatutos: "todo proyecto de reforma deberá ser puesto a consideración de la Arquidiócesis de Montevideo, la cual podrá formular las observaciones y recomendaciones que estime convenientes. Si las observaciones referidas aludieran a temas doctrinales, éticos o fines de la Institución, deberán ser necesariamente respetadas", me puse en contacto con el Presidente de la Mutualista, ya que esto va en contra de sus principios y de su identidad católica.

Se me aseguró que eso no respondía a la realidad, y solicité entonces que se hiciera una rectificación pública de esa noticia, como correspondía en estas circunstancias.

Al día siguiente comenzaron a llegar numerosos mensajes al Arzobispado, incluso desde el exterior, enviados por católicos que pedían que una institución católica no se manifestara así contra la vida. Insistí con el Directorio para que se emitiera un comunicado dejando en claro la situación, y el error en la información.

Frente a esto el Directorio se llamó a silencio hasta el regreso de su presidente que había partido al exterior y no regresaría hasta fin de mes.

También recibí el apoyo de mis hermanos Obispos, a quienes manifesté la conveniencia de una reunión extraordinaria de la Conferencia Episcopal. El día 2 de setiembre nos reunimos para tratar entre todos esta situación, y las consecuencias que traería para las policlínicas parroquiales en todo el país la implementación de esta ley.

También se invitó al presidente del Círculo Católico quien manifestó ante todos los Obispos, (yo no estaba porque el Presidente de la República me había invitado justamente en esa hora a encontrarme con él para hablar sobre el mismo tema en su chacra de Rincón del Cerro), que no se implementaría esta reglamentación en dicha institución.

A fines de setiembre, sabiendo que estaba por aprobarse el decreto de implementación de la Ley 18.426, me encontré de nuevo con el Presidente del Círculo Católico para dialogar el tema, quien volvió a reiterar que la Institución estaba buscando la forma para no incurrir en esta situación. Le insistí sobre la necesidad de la unidad en la Iglesia, y de salvaguardar la identidad Católica de la Mutualista, con más de 125 años de trayectoria.

A los dos días de mantenido este diálogo se llevó a cabo una reunión de la Asamblea Representativa. Ésta fue convocada sin seguir los procedimientos requeridos por los Estatutos (ni yo como Presidente Honorario del Círculo fui debidamente informado: ni el Asesor

Pastoral del mismo, integrante de derecho del Directorio y de la Asamblea Representativa fue debidamente convocado). Allí el presidente de la Institución propuso la derogación de todos los artículos de los Estatutos del Círculo Católico de Obreros donde se hace referencia al Asesor Pastoral y al Arzobispo de Montevideo, quitando todo lo relacionado al Magisterio de la Iglesia.

Frente a esta situación, luego de buscar los debidos asesoramientos jurídicos, ante la grave violación de los Estatutos vigentes, y basándome en ellos, impugné dicha Asamblea, y solicité al Ministerio de Educación y Cultura la intervención del Círculo Católico y la remoción urgente del Presidente y del Directorio del mismo.

En esta situación nos encontramos ahora, esperando una resolución del Ministerio que ayude a encauzar el Círculo Católico por las sendas que nunca debió abandonar.

Lamento desde lo más profundo de mi corazón que se haya llegado a esta incomprensible anomalía que no le hace bien a nadie, sobre todo en este momento en que la MISIÓN EN MONTEVIDEO nos pide que estemos unidos como discípulos misioneros de Jesús el Señor para que el mundo tenga Vida.

Quiero dejar en claro también mi profundo respeto y agradecimiento a los médicos y funcionarios del Círculo Católico que nos atienden siempre con dedicación y esmero.

Los invito a elevar al Señor nuestras plegarias, para que por la intercesión de la Virgen de los Treinta y Tres, podamos todos juntos potenciar la identidad católica de nuestro Círculo y los valores para los que fue fundada por los ilustres predecesores de nuestra Iglesia, teniendo presente lo que dice San Agustín: donde está el Obispo allí está la Iglesia, donde está la

Iglesia allí está Cristo, donde está Cristo allí está Dios.

Unidos en Cristo Jesús, el Señor Resucitado, los bendigo de todo corazón.

Nicolás Cotugno, sdb

ARZOBISPO DE MONTEVIDEO".

Brasil: presidenciables contra aborto

La Conferencia de Obispos de Brasil (CNBB) defendió el derecho de la Iglesia Católica a oponerse al aborto en la campaña por las presidenciales brasileñas.

"Cada obispo tiene el derecho y a veces hasta el deber de orientar a los fieles de sus diócesis según su conciencia", declaró el presidente de la CNBB, Geraldo Lyrio Rocha, después de que el aborto se convirtiera en tema clave de la elección presidencial y de que algunos religiosos pidieran el voto contra la candidata oficialista, Dilma Rousseff, que hace años en una entrevista defendió su despenalización.

"No podemos retirar de la agenda, en el momento electoral, la discusión de estas cuestiones. Además de discutir el modelo económico, precisamos colocar en esta agenda los valores a ser preservados en nuestra sociedad, y el primero que emerge es el de la vida", declaró el obispos brasileño.

Los dos candidatos a la segunda vuelta de las presidenciales brasileñas del 31 de octubre, la oficialista Rousseff y el opositor socialdemócrata José Serra, han expresado que no despenalizarán el aborto. Rousseff, que perdió valiosos votos en la primera vuelta por sus posiciones anteriores sobre el aborto, entregó una carta de compromiso a las iglesias Evangélicas asegurando que no aprobará los temas que éstas consideran polémicos.

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