A. LÓPEZ REILLY/ V. RUGGIERO/
R. ROSSELLO
Eran 800 toneladas de concreto sostenidas por una telaraña de más de 200 cables de acero. Los peritos intentan descubrir qué ocurrió, qué fue primero: el incendio o el derrumbe. En tanto, un ex edil irá a la Justicia para responsabilizar a la IM.
"Sólo la ocurrencia de un incendio puede explicar el desplome de la estructura", aseguraron docentes de la Facultad de Ingeniería consultados por El País. En tal sentido los expertos opinaron que al tratarse de una "estructura autoportante", como era el techo del Cilindro Municipal, cualquier punto que haya sido afectado al iniciarse el fuego pudo haber provocado el derrumbe.
¿Pudo ser un problema en las instalaciones eléctricas? Los expertos consultados tienden a creer que ese pudo haber sido el origen del siniestro. Pero también señalaron que el riesgo de incendio debió ser detectado por los sistemas del estadio, debieron sonar alarmas.
Por su parte, según explicó a El País Guillermo Viera, hijo de Leonel Viera creador del Cilindro, cuando uno o dos cables tensados se rompen "queda flojo y se nota". Eso era controlado por el personal del Cilindro. Además aseguró que la estructura no se desplomaría sólo porque uno o dos cables se rompan, dado que los demás soportarían el peso. "Para que se caiga de la manera que lo hizo se tienen que haber roto varios cables. Por eso creo que el incendio quemó varios de ellos y ahí se ocasionó el derrumbe. Igual hay que esperar lo que digan los peritos".
Precisamente, en esa tarea están los peritos del Departamento VIII de Investigación de Siniestros de la Dirección Nacional de Bomberos. No obstante, aún restan varios días para que los investigadores lleguen a una conclusión. Los peritos deben basarse casi exclusivamente en los indicios materiales recogidos en la escena del hecho, ya que no había personas que pudieran aportar su testimonio de lo ocurrido. Cabe recordar que el día del siniestro el sereno que vive allí con su esposa tenía libre y no estaba.
Otro equipo de técnicos realiza en forma paralela su propia pericia. Se trata de la comisión designada por la Intendencia de Montevideo que ayer recorrió el devastado estadio cerrado en busca de indicios.
"Esta comisión será la que permitirá a la Intendencia resolver qué hacer con el Cilindro. Así como Bomberos ejerce el papel de `policía del fuego`, a la Intendencia le toca ejercer el papel de `policía de edificaciones`, cuando Bomberos llegue a una conclusión sobre las causas, nosotros tendremos que llegar a una conclusión sobre el futuro del Cilindro", dijo por su parte a El País el secretario general de la IM, Ricardo Prato.
De hecho, la comisión de técnicos de la IM y el equipo de peritos de Bomberos se reunirán el lunes para coordinar sus trabajos e intercambiar algunos puntos de vista.
DEMANDA. El ex edil nacionalista Daniel Graffigna se presentará la semana próxima ante la Justicia para hacer una denuncia por el derrumbe del techo del Cilindro Municipal.
En 2008, el entonces edil Graffigna advirtió sobre la existencia de "patologías" en la estructura del principal escenario deportivo cerrado del país y la Intendencia le respondió con una amenaza de juicio.
Graffigna informó a El País que propondrá que sean citados a declarar el ex intendente Ricardo Ehrlich, la ex intendenta Hyara Rodríguez, el actual director de Espacios Públicos, Daniel Espósito, y el actual director de la Secretaría de Deportes de la comuna, Gonzalo Halty, quien en 2008 dijo que el estado del Cilindro y su techo era "bueno" y que las denuncias del edil eran "infundadas e irresponsables".
Al comparecer en 2008 ante la Comisión de Planeamiento Urbano de la Junta Departamental, la ex intendenta Hyara Rodríguez -entonces directora municipal de Acondicionamiento Urbano- dijo que de un informe elaborado por la Cátedra de Estructura de la Facultad de Ingeniería "surge que no hay riesgos de colapso en el techo del Cilindro".
En ese entonces, la Comisión Administradora del Cilindro estaba integrada y presidida por Halty como representante de la IM. "Por la intervención de la Facultad de Ingeniería, confirmamos que se habían hecho reparaciones a esas cosas que aparecían como patologías, ganchos rotos, etcétera. O sea que se había hecho, inmediatamente a ese informe, un mantenimiento", indicó Rodríguez.
En tanto, el 6 de marzo de 2008 Halty concurrió a la Comisión de Deporte de la Junta acompañado por el ingeniero químico Daniel Klisich, integrante de la comisión administradora del Cilindro.
Klisich dijo entonces que "de cada diez personas que las lean (las conclusiones del informe técnico), creo que nueve y media, si es que se puede dividir a una persona, concluirán en que no hay nada en estas conclusiones que diga que la estructura está en peligro de colapsar, y no sólo de colapsar, sino de que se caiga algo".
Por último, el edil de Alianza Nacional, Álvaro Viviano informó a El País que entre lunes y martes solicitará una entrevista con el secretario general de la Intendencia, Ricardo Prato, pa-ra que le informe sobre el curso de la investigación, anticipándose a la interpelación de Ana Olivera, convocada en forma unánime por la Junta.
Asimismo, informó Viviano, solicitará una entrevista con el director nacional de Bomberos, inspector Roque Álvez Viera.
La cifra
256 Cables de acero formaban el techo del Cilindro. Estaban anclados a la pared de hormigón y a un anillo central de acero.
En 1958 ya había señales de peligro
En una carta de mayo de 1958 la empresa constructora del Cilindro Municipal, Mondino y Viera Limitada, manifestaban su preocupación por la "precaria conservación" que ya en ese entonces tenía el edificio. Además alertaba la necesidad de impermeabilizar el techo para su protección y de pintar los cables metálicos para evitar que se oxidaran.
"La importancia de colocar el papel de aluminio es enorme, ya que refleja los rayos solares evitando el calentamiento del techo; el color negro del asfalto absorbe todo el calor solar llegando en verano a temperatura próximas a los 100°C. Si bien la solución estructural de la cubierta es la que menos sufre con las variaciones de temperatura, no hay duda que un salto térmico exagerado puede perjudicarla seriamente", expresaba la notificación.
En relación a la necesidad de pintar todos los elementos metálicos para proteger también la integridad del techo la carta asegura: "La fabricación de los cables no prevé una exposición permanente a los agentes atmosféricos sin protección, el galvanizado es una seguridad adicional pero nunca única".
En 1967, nueve años después que esta carta fuera enviada a autoridades del momento, la construcción fue reciclada y transformada en escenario deportivo. La obra se hizo para la realización del V Campeonato Mundial de Básquetbol. En ese entonces muchos de los problemas aquí mencionados fueron solucionados.
El informe en la junta del 2008
Durante su comparecencia en 2008 a la Junta, el ingeniero químico Daniel Klisich, integrante de la comisión administradora del Cilindro Municipal, desestimó el peligro de colapso en las estructuras. Leyendo el informe de Ingeniería, Klisich sostuvo: "por el contrario, encuentro que se dice que sus cables y sus anclajes están en perfecto estado (aunque) algunas losetas y juntas sí están afectadas por algunas patologías descritas".
Klisich indicó que "la sujeción de las losetas, es la que presentó problemas concretos y reales que en algún momento produjeron unos pequeños desprendimientos (…) que se produjeron en circunstancias muy especiales".
"Esas circunstancias especiales las tuvimos que investigar, porque de todas las personas que estaban en el Cilindro nadie sabía por qué se habían producido esos desperfectos en esas losetas, ese desnivel que se generaba a lo largo de la línea de un cable. Después de unas cuantas investigaciones y testimonios de algunos profesionales que habían trabajado en la colocación de la capa, se llegó a la conclusión de que había habido asimetrías en las cargas por negligencia de la empresa instaladora, que generaron esos problemas de desplazamiento. Esa patología se presentaba en tres lugares y en un lugar con total claridad. Y eso mereció un tratamiento urgente", añadió Klisich.
"He escuchado cosas muy locas últimamente, como que suena la música y se cae el techo. Yo he estado en recitales de Van Halen -pienso que nadie puede hacer más ruido que este conjunto- y de UB 40, con equipos monstruosos, y no se ha movido nada", concluyó Klisich.