SAN JAVIER | DANIEL ROJAS
Cientos de aves muertas aparecieron el jueves de mañana en el acceso norte de la localidad de San Javier, Río Negro, muy cerca de la reserva natural de Esteros de Farrapos e islas del río Uruguay.
Esa área Ramsar es privilegiada por su biodiversidad y conocida por el avistamiento de más de 240 especies, lo que despierta el interés de turistas europeos que llegan asiduamente a practicar ecoturismo.
El jueves, integrantes del grupo Esteros de Farrapos recibió el alerta y se trasladó hasta el lugar. Para quienes promueven el cuidado del medio ambiente en la zona la imagen era desoladora: palomas, cardenales y tordos yacían por doquier en inmediaciones del arroyo Bellaco, sobre Paso Correa, donde se divisa una estancia con plantaciones de trigo.
"La fumigación se hace para envenenar a las palomas -consideradas como plaga- y conservar el trigo, pero vemos, incluso dentro del campo, cómo están muriendo otras especies como cardenales y tordos. La mortandad es importante", aseguró Artigas Monfort, integrante del grupo Esteros de Farrapos.
Daniel Jaso, coordinador del Área Protegida, informó a El País que este caso "es un tema de competencia porque está a 12 kilómetros del Área Protegida Esteros de Farrapos". Explicó que quien debe intervenir en el asunto es el Departamento de Fauna, dependiente de la División de Biodiversidad y Áreas Protegidas, que a su vez responde a la Dirección de Recursos Naturales Renovables del Ministerio de Ganadería.
Jaso depende directamente del Ministerio de Vivienda, Ordenamiento Territorial y Medio Ambiente y no tiene injerencia en este asunto, en particular por estar fuera del parque Nacional, pero dijo que le preocupa "lo que está ocurriendo en el área".
"El decreto 164 de 1996 prohíbe expresamente envenenar los cultivos. Es una práctica radicada hace años, que en la medida que nadie controla se sigue usando, porque es cierto también que los agricultores han tenido -por los pájaros- pérdidas importantes", indicó.