BRUSELAS | AFP
El lunes la UE previsiblemente mantendrá su Posición Común sobre Cuba, que condiciona los lazos con La Habana a avances en Derechos Humanos y democracia, aunque estudiará un gesto de apertura para alentar el cambio en la isla comunista.
Según indicaron fuentes diplomáticas, la UE entró en una "lógica que mira hacia adelante" en sus relaciones con Cuba, pero sigue "dividida" sobre qué política debe aplicar. La pregunta es "si mantenemos esa política o preparamos un instrumento un poco diferente que acompañe el movimiento que parece tener lugar en Cuba", reafirmaron otras fuentes europeas, en alusión a las actuales excarcelaciones de disidentes y a lo que parece ser una tímida apertura económica del gobierno.
Para derogar la Posición Común, que se reexamina anualmente desde su instauración en 1996, a instancias del entonces gobierno español del conservador José María Aznar, es necesaria la unanimidad de los 27 países miembros del bloque.
España, gobernada por los socialistas, lidera los esfuerzos por reemplazarla por un acuerdo bilateral y es respaldada por Italia, Francia e Irlanda, según las fuentes. No obstante, Alemania defiende una política de "esperar y ver" y República Checa y Eslovaquia figuran entre los países radicalmente opuestos a eliminar la Posición Común, agregaron.
En ese contexto, la UE buscará el lunes una "solución intermedia", que podría pasar por mantener la Posición Común y crear "un marco de diálogo" con Cuba para obtener resultados "más eficaces" en materia de Derechos Humanos y democracia, según las mismas. "No es cuestión de cambiar radicalmente. En cualquier caso se mantendría la sustancia" de la Posición Común, dijeron.
Antes de que los 27 hallen el lunes un acuerdo sobre Cuba, el Parlamento Europeo anunciará hoy al ganador del Premio Sajarov 2010 a la libertad de conciencia, al que aspira, entre otros, el disidente cubano Guillermo Fariñas.