Despachantes de la frontera le transmitieron ayer al director de Aduanas, Enrique Canon, su temor ante la posibilidad de que sus fuentes de trabajo se vean comprometidas por el proyecto oficial de trasladar las verificaciones de camiones hasta el cinturón perimetral de Montevideo.
La nueva estrategia de vigilancia y prevención que aplicará la Dirección Nacional de Aduanas (DNA) para modernizar sus procedimientos incluye, entre otras cosas, la instalación de uno o dos centros nacionales de verificación cercanos a la capital para facilitar la inspección de los camiones, ya que los controles integrados en la frontera con Argentina y Brasil no cuentan con la logística suficiente para ello, según entiende la DNA.
Tras una reunión de más de dos horas y media con Canon y sus colaboradores, el despachante de Aduana de Rivera Roberto Araújo fue terminante al señalar a El País que "si prospera este proyecto, los controles integrados en zona de frontera no tendrán más razón de ser".
El operador y sus pares del interior coincidieron al expresar que el documento que maneja la DNA "es muy amplio, y cambia radicalmente el concepto de Aduana".
Araújo estableció que "el aspecto negativo de este proyecto es que desaparecen de hecho los operadores fronterizos del lado uruguayo, ya que lo único que se hará en la frontera será la colocación de un precinto (un dispositivo electrónico) y la verificación de la carga se hará en Montevideo". Como aspecto positivo indicó que "es la primera vez, que un director de Aduanas, convoca a los despachantes, les presenta una iniciativa y aclara que se trata de un documento perfectible y no de un modelo a ser impuesto".
Destacó también que Canon fue categórico al afirmar que "si le demuestran que ésta iniciativa genera desempleo, no la aplicará y buscará los mecanismos más adecuados".
En tanto, el presidente de la Asociación de Despachantes de Aduana, Ignacio Marone, mostró seguridad en que "el despachante no se va a quedar sin fuentes laborales". Agregó que el proyecto no establece que todos los camiones tengan que ser verificados en Montevideo.
El nuevo sistema no aplicaría para casos como el centro de control de Río Branco donde su infraestructura le permite realizar controles. Además, si la mercadería no se dirige a Montevideo, podrá ser inspeccionada en la frontera. (Producción: Freddy Fernández Carranza.)