El ministerio del Interior evalúa crear un instructivo para que los comerciantes que sean víctimas de un asalto sepan cómo reaccionar sin agravar la situación.
Así lo confirmó el titular de esa cartera, Eduardo Bonomi, en declaraciones emitidas este mediodía por Subrayado.
"Hemos analizado en el ministerio la posibilidad de manejar algún tipo de instructivo para saber cómo manejarse en algunas situaciones", señaló el secretario de Estado y explicó que "muchas veces la actitud que se tiene frente a un hecho de este tipo agrava todavía más la situación. Fue lo que pasó el otro día". Bonomi aludió al asesinato del joven quiosquero Fabricio Amarelle (22), quien tras ser asaltado en su comercio de Camino Maldonado y Venecia por unos pocos pesos y chocolates, decidió correr y enfrentar a los delincuentes, pero uno de ellos le disparó en el pecho y Amarelle falleció.
"Ya no se trata de usar o no armas, sino que se trata de saber cómo encarar una situación para correr menos riesgos", resaltó Bonomi.
Días pasados, el ministro había reflexionado sobre la tenencia de armas y expresó: "Yo no me animo a recomendarle a la gente que se arme, ni que no lo haga, es una cuestión de responsabilidad de cada uno".
Estas declaraciones fueron realizadas en el marco de un intento de atraco a otro comerciante, aunque con resultado inverso: los dos delincuentes fueron ultimados por el trabajador quien disponía de un revólver calibre 38. El juez dispuso que el comerciante actuó bajo legítima defensa.
Según informó El País el pasado 2 de octubre, hay más antecedentes de reacciones de comerciantes ante intentos de rapiñas.
El matutino narró que el dueño del kiosco de Tacuarembó y Colonia había matado a un ladrón que, en la tarde del 17 de junio intentó asaltar su comercio aprovechando la euforia de la gente tras un partido de la selección durante el mundial.
Además, en septiembre de este año, un comerciante hirió de un balazo a un delincuente, cuando pretendía robar su comercio durante la madrugada.
En ese caso, ocurrido en Maldonado, el delincuente intentó ingresar al comercio, pero se percató de la presencia del dueño del establecimiento y, tras amenazarlo con un cuchillo, se abalanzó sobre él, recibiendo un disparo que le provocó una herida superficial.