Pablo Meléndrez
La transformación de varios cargos tradicionalmente técnicos que pasarán a ser de particular confianza política dejó en la oposición la visión de que el gobierno pretende concentrar cada vez más poder en torno al Presidente de la República.
Este asunto -que ya venía abonado por la propuesta oficial de crear hasta 18 delegados departamentales como "ojos y oídos" del Presidente- se planteó esta semana en la Cámara de Diputados en oportunidad de votarse el proyecto de Presupuesto Quinquenal.
El debate se desató en torno al artículo 39 del proyecto presupuestal, que establece que varios cargos de "Alta Prioridad y Alta Especialización" pasarán a ser puestos de "particular confianza" política.
Entre ellos se encuentra el de Director de la Auditoría Interna de la Nación (AIN), el Director del Instituto Nacional de Estadística (INE), el Director del Museo Histórico Nacional, y otras cinco dependencias más.
El cambio impulsado implica, en esencia, que cargos que hasta ahora son ocupados por técnicos, una vez que entre en vigencia la ley de Presupuesto el 1° de enero de 2011, pasarán a ser de "particular confianza" política.
Esa situación fue duramente criticada por la oposición en la sesión de Diputados del lunes 11, donde blancos y colorados (que votaron en contra del Presupuesto, que terminó aprobado con los votos del Frente Amplio y el Partido Independiente) argumentaron que estos nuevos cargos de confianza buscan "politizar la administración", según resumió el herrerista Pablo Abdala.
"¿El Director del INE debe ser un técnico en Estadística o un votante del Frente Amplio? Así se empezó en Argentina hace pocos años, poniendo militantes políticos que dibujaban las estadísticas", advirtió por su parte Javier García (Alianza Nacional).
El INE, que depende de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP) -que a su vez está bajo la órbita de Presidencia de la República-, tiene a su cargo la elaboración y coordinación de las estadísticas oficiales. Entre los datos más significativos que releva periódicamente se encuentran el desempleo, la inflación y la variación del índice de salarios.
La AIN, en tanto, es un organismo que depende del Ministerio de Economía y que tiene como función "generar un entorno económico transparente y confiable, protegiendo la hacienda pública y privada en beneficio de la sociedad en su conjunto", según señala su página web.
En los hechos, esto se traduce en la realización de informes y auditorías en todas las áreas del Estado, y el control de los balances de las empresas privadas.
Pero el organismo que causó mayor sorpresa en cuanto a la decisión de establecer que su director sea un cargo de confianza, fue el Museo Histórico Nacional, que se ocupa de la investigación y divulgación histórica y que, entre otras cosas, tiene a su resguardo al archivo de José Artigas. "¿El Director del Museo Histórico Nacional debe saber de historia o debe ser del Frente?", se preguntó García.
Otros organismos que pasarán a ser ocupados por jerarcas de "particular confianza" son: el Director de la Propiedad Intelectual, el Inspector General del Trabajo, el Director de Energía, el Director Nacional de Catastro, y el titular de la Dirección Nacional de la Pequeña y Mediana Empresa.
más poder. El diputado Alejandro Sánchez (MPP) tuvo a su cargo la defensa de estos cambios. Sánchez dijo que la decisión se fundamenta en criterios de "transparencia y cristalinidad", ya que los cargos que ahora se transforman "siempre fueron de confianza política" y ese carácter era ocultado por los gobiernos anteriores.
Pero en la oposición la visión es otra. "Hay una tendencia a acumular órganos y reparticiones en el Poder Ejecutivo en general y en particular en la Presidencia, lo que es preocupante, porque con la Presidencia el Parlamento no tiene vías de control directas", dijo Abdala a El País.
Desde el Partido Colorado, el diputado Germán Cardoso (Vamos Uruguay) señaló que el Presupuesto "le da de manera increíble una serie de potestades al Poder Ejecutivo que no se las debería dar". Y puso como ejemplo la previsión de ingresos de pasantes y becarios en la OPP, "pero no hay modalidad de ingreso, remuneración y eso también se presta para manejos políticos", dijo a El País.
Un debate similar ya se había planteado al inicio del gobierno de José Mujica, cuando el Presidente decidió cubrir el puesto de Coordinador Nacional de Inteligencia, un cargo creado a impulso de su antecesor Tabaré Vázquez pero que se mantenía vacante. Mujica puso en este puesto clave -controla todos los servicios de Inteligencia del Estado y se reporta directamente al Presidente- a un militante del MLN.
La oposición advirtió los riesgos de concentrar en una sola persona tal función, y abrió con el gobierno una negociación para que al menos tuviera alguna especie de control parlamentario.
Con los "coordinadores departamentales" se planteó una situación parecida. El Presupuesto prevé que sean 18 (uno por cada departamento del Interior), pero gracias a un acuerdo con los blancos se nombrarán seis (uno cada tres).
"La politización de la gestión pública"
El ex subdirector de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto (OPP), Conrado Ramos, consideró que más allá de los cuestionamientos por la cantidad de cargos de confianza que crea al Presupuesto (inicialmente unos 60, pero en la discusión parlamentaria el número ha variado) "habría que criticar" el hecho de que "maten" el concepto de "Alta Prioridad y lo cambien por cargos de confianza política". Para Ramos, de esa forma "lo que avanza no es la profesionalización sino la politización en la gestión pública". El ex jerarca, que renunció a la OPP en el pasado mes de agosto, recordó que el grado de "Alta Prioridad" había sido creado durante el gobierno de Tabaré Vázquez, según declaró el domingo 10 a El País.