El presidente José Mujica utilizó el espacio de su audición radial para exhortar a los frigoríficos a que bajen los precios internos de la carne para equipararlos con los precios a la exportación.
Según el mandatario, la diferencia entre el precio del kilo de asado de exportación y el que llega a las carnicerías uruguayas es de $25. Eso, sumado a lo que le marque cada carnicero, resulta en que el consumidor final llegue a pagar casi el doble.
"El asado es fundamental. Tenemos constatado que cuando sube (la carne de vaca) suben las otras carnes, y hasta el pollo -sin que hayan subido los granos-. Es un precio de referencia que tiene la importancia brutal para los uruguayos porque nos gusta la carne contra el hueso, está incorporado dentro de las costumbres nacionales", dijo el presidente.
"Le pido a la industria frigorífica que trate de arreglar esta anomalía. Que significa mucho más valor que la devolución de impuestos, es mucha plata, injusta, que se le esta cobrando al pueblo uruguayo y no debemos de pasarnos de la raya" reiteró Mujica, al tiempo que aclaró que si en Uruguay los intereses agropecuarios braman para que el país se acerque en sus ventas al precio internacional "no puede ser" que cuando el precio favorece y está por debajo del precio interno "se castigue al consumidor" de esta manera.
"Me pides que no permita una exportación desleal y tal vez tengas razón, yo te pido (…) que tengas en cuenta que el consumidor uruguayo es el segundo cliente de la carne que tiene el Uruguay y es fundamental" reiteró el mandatario.