Los funcionarios del Estado, agremiados en la Confederación de Organizaciones de Funcionarios del Estado (COFE), reclaman que el gobierno explique sus razones para la aplicación del decreto que obligará a trabajar un mínimo de 30 horas semanales en las dependencias de la Administración Central (Presidencia y ministerios).
"Esperamos que en el ámbito de negociación colectiva se nos transmitan formalmente las razones y el contenido político de este decreto, porque una cosa es lo frío del papel y otra es que el propio gobierno en razón de existir un cambio en lo que son condiciones de trabajo, le transmita a COFE el porqué de lo que están haciendo", afirmó Pablo Cabrera, presidente de COFE.
El sindicalista argumentó que este tema "es parte de la negociación colectiva" y adelantó que será planteado en el Consejo Superior del Sector Público, cuya convocatoria está prevista para mañana viernes.
A la espera de más información sobre el contenido del decreto oficial, Cabrera recordó que los trabajadores que ocupan el escalafón A (profesionales universitarios) "en mayor o menor medida han tenido una reducción de la carga horaria" como compensación otorgada por gobiernos anteriores que no tenían margen para aplicar incrementos salariales.
Un ejemplo de este tipo de casos lo encarnan los abogados del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), quienes hacen cuatro horas diarias en promedio, citó Cabrera.
Para el presidente de COFE, la iniciativa puede ser un "avance" en el entendido de "visualizar una igualdad en cuanto a la carga horaria". También marcó que este aspecto "necesariamente tiene que estar atado a un salario que refleje la condición del trabajador de acuerdo a su especialización".
francos. En general, los organismos que componen la Administración Central no pagan en metálico las horas extras que puedan cumplir eventualmente sus funcionarios, explicó el presidente de COFE.
La forma de retribución más utilizada es la compensación a través de la carga horaria de los trabajadores.
De este modo, si "acumulás horas, después te las tomas", señaló Cabrera.
En virtud de este régimen quienes trabajan por ejemplo un par de horas extras pueden entrar al día siguiente dos horas más tarde o de lo contrario pueden acumular esas horas hasta sumar un jornal y tomárselo como un día franco, puntualizó Cabrera.