En los primeros meses de funcionamiento los concejales están disconformes porque entienden que su figura no tiene la "jerarquización" que merece.
Aseguran que no es un problema del alcalde sino de la Intendencia que creó un tercer nivel de gobierno que "no está organizado" y que no cuenta con lo "necesario para funcionar".
"Nosotros por ahora participamos únicamente de las reuniones semanales porque no tenemos computadora, no tenemos algo que nos identifique como concejales para hablar con los vecinos y la alcaldía cierra a las cinco de la tarde por lo cual si queremos ir después de nuestro horario de trabajo no podemos porque estás cerrada", comentó a El País el concejal del municipio G, Gabriel Gianoli.
Los concejales, que son honorarios, recibirán por su tarea únicamente 50 boletos y un celular con $ 200. Por el momento nada de eso ha llegado. "Es humillante y ridículo. Yo tengo auto pero sé de compañeros que no tienen plata", agregó.
Según pudo saber El País hay municipios en los cuales los concejales dicen no tener participación y que las decisiones se concentran en el alcalde.
En otros, como es el caso del municipio C, "todos opinan" a la hora de tomar decisiones.