MATÍAS CASTRO
Días atrás se habló sobre Ricardo Fort y la peculiar renovación que trajo al panorama de las figuras mediáticas televisivas. Cuando las estrellas peleadoras que se amaban y odiaban en cámaras ya estaban gastadas, apareció este personaje con una historia nueva para cambiar el panorama.
Pero su éxito ante el público no quiere decir que la gente se haya cansado de las viejas cuestiones que manejan algunos famosos. Matías Alé y Graciela Alfano protagonizan el caso que podría demostrar esto y que demuestra cómo nos gusta aferrarnos a historias conocidas, sin importar cuántas veces las hayamos visto.
Algunos días atrás, Alfano estuvo en el programa Animales sueltos. Allí se tiró las cartas delante de cámaras para saber cómo sería su próxima pareja de verdad. La carta que salió indicaba que lo que tenía por delante era un hombre de su pasado, así que la conclusión inmediata de todo el mundo fue que Matías Alé reaparecería en su vida.
Hacerle caso a una carta sacada al azar delante de las cámaras parece un poco tonto, pero es un buen espectáculo. Especialmente con una protagonista como Alfano, quien ha convertido su relación pasada con Alé en todo un tema para la televisión. No importa tanto si la carta es creíble o no, lo interesante fue la posibilidad de reunir sus dos nombres y hablar de una reconciliación. Así como su noviazgo, boda y separación fue todo un show televisado, con lágrimas incluidas, la sola posibilidad de un regreso ya es todo un tema.
Graciela Alfano, pasados sus sesenta años, sabe como seguir manteniéndose en la mira. Primero fue con su separación, luego con todas sus peleas en ShowMatch, y ahora simplemente con una posibilidad abierta por una carta. Y en el medio, recordemos, estuvo la famosa e increíble pelea de su gata con el perro de Matías Alé, también debidamente televisada para disfrute de todo el mundo. Vale reconocer que poca gente puede mantenerse con tanta habilidad en base a tan poca cosa.