Con 52 votos a favor en 94, este mediodía la Cámara de Diputados aprobó el proyecto general de Presupuesto. Como se esperaba la ley contó con el apoyo del Frente Amplio y el Partido Independiente.
Tras la votación, se pasó a un cuarto intermedio hasta las 13:40, dónde se comenzará a votar el articulado.
AYER. La discusión del Presupuesto en la Cámara de Diputados se largó ayer, con apatía y ausencia de debates políticos.
Los trabajadores de la administración central nucleados en COFE prefirieron aprovechar el soleado domingo, postergando su concurrencia a las barras del Palacio Legislativo para el martes, luego del feriado de hoy. Sólo uno de los principales dirigentes de COFE, Luigi Bazzano, siguió algo aburrido, la sesión desde la despoblada barra.
Tanto la ausencia de los sindicalistas como la falta de debate político hizo que el tedio de Bazzano reflejara la sensación que dejó la discusión de ayer en el Parlamento.
La sesión, que comenzó pocos minutos después de las 14 horas, se extendió hasta las 20.15 cuando se acordó postergar para hoy a primera hora la votación en general y en particular del Presupuesto.
Tras la convocatoria de la presidenta de la Cámara de Representantes, Ivonne Pasada, el diputado frenteamplista Alfredo Asti comentó el informe en mayoría del Frente Amplio.
Asti hizo una introducción en la que planteó la evolución de la situación económica del país desde el año 2004, para luego delinear las prioridades del gobierno en este Presupuesto con el que apunta a "la continuidad de los cambios" iniciados en la pasada administración. Asti informó sobre el fortalecimiento de la protección social, la seguridad (el Ministerio del Interior tendrá un 42% más de recursos), la vivienda y la educación. Destacó una mayor inversión en infraestructura mediante recursos presupuestales, aportes de los entes y la asociación con privados.
Si bien acompaña el texto en general, el Partido Independiente marcó "varias objeciones", básicamente sobre la política fiscal anunciada. En su informe, los independientes plantearon la necesidad de adoptar "una regla fiscal para hacer sostenible el crecimiento económico, implementando políticas contra cíclicas" que permitan ahorrar en tiempos de bonanza para utilizar recursos en momentos de crisis. Además, sugieren la creación de un fondo de reserva, así como la definición de un tipo de cambio real más elevado.
En tanto, toda la oposición marcó su discrepancia con la creación de cientos de cargos de confianza, entre ellos los coordinadores departamentales.
De hecho, en el informe del Partido Nacional se considera innecesario ese cargo. También cuestiona el crecimiento de los cargos de particular confianza: de los 137 creados en 2004 se pasa a 259 en este 2010 (61 más que en 2009). Estos cargos cuestan más de US$ 2 millones al año, dice el texto.
Otro elemento destacado por los blancos es la ausencia de "la tan comentada reforma del Estado", más allá del esbozo de las intenciones que tiene el gobierno en este tema.
Los nacionalistas arguyen que el contenido del capítulo sobre los funcionarios del Estado "es una de las razones para votar en contra" del proyecto. Allí se incluyen "tímidos cambios" que más que innovar "son restauradores de sistemas aprobados y utilizados por gobiernos anteriores". En ese marco, apoyan la adaptación del régimen de excedencia de funcionarios y su redistribución.
El informe agrega que "la simplificación de los contratos públicos" propuesta por el gobierno "sólo quedó en una intención" y destaca la existencia de 17.000 contratos precarios pese a que desde 2005 se regularizaron funcionarios para "ordenar el caos".
Por otra parte, se mencionan algunos puntos de coincidencia con el contenido del proyecto respecto al Presupuesto de seguridad, vivienda y políticas sociales; no así en Defensa.
El diputado nacionalista Pablo Abdala objetó la "desprolijidad" del texto, al que consideró "intrincado y desordenado". Asimismo, cuestionó que sólo la quinta parte del Presupuesto tenga destino de inversión y agregó que le faltan medidas de alivio tributario.
Este punto fue compartido por el Partido Colorado, que reclamó ser "cauto" con el gasto. "Como cualquier jefe de familia, se debería gastar lo necesario, pero con cautela", señala el informe colorado. Advierte que "el gobierno asume un escenario optimista para proyectar los futuros ingresos y luego toma hasta el último peso imaginado y lo compromete en gastos que en su casi totalidad son de naturaleza permanente".
Los colorados dicen que se postergan los anuncios sobre reforma del Estado, y critican la concentración de poder de la Presidencia a través de los coordinadores, los cambios en las potestades de las unidades reguladoras, entre otras acciones.
Coordinadores: Los blancos, colorados y los independientes criticaron nuevo cargo.