Junta de Rivera preocupada por falta de naftas

Buscan solución y piden audiencia al presidente de Ancap

 20101010 687x600

Una comisión especial de la Junta de Rivera, creada para abordar la grave problemática de la accesibilidad al combustible en la ciudad de Tranqueras y el enclave de Masoller, zona que afecta a más de 30.000 habitantes, solicitó en forma urgente una audiencia al presidente de Ancap.

La entrevista tiene como objetivo revisar las políticas de distribución de combustibles, con fines sociales.

Este grupo se formó luego de que en la sesión del pasado miércoles, el edil colorado Antonio Ariel Aguirre reiterara el reclamo de los pobladores de esta ciudad, que carecen de una estación de servicio. El legislador agregó que la situación se ha agravado, porque "la estación de servicio de Masoller cerró definitivamente. Esto provocó que vecinos radicados en la zona del enclave, que comprende a localidades de Artigas, Salto y Rivera tengan que recorrer más de 100 km. hasta Buena Unión para abastecerse".

También señaló que "muchos de los que vivimos en esa zona, para evitar frecuentes y largos viajes, hemos creado reservorios de todo tipo de combustible, práctica no recomendada".

El tema, será abordado este miércoles en el legislativo departamental, ocasión en la que Aguirre propondrá conformar un grupo de trabajo con representantes de todos los partidos para "ver en Ancap si encontramos una pronta solución".

En Tranqueras viven más de ocho mil personas. La localidad tiene una intensa actividad comercial y fuerte incidencia del desarrollo forestal.

En sus alrededores residen pequeños productores agrícolas y ganaderos.

Al desaparecer la estación de servicio de Masoller, los 20 mil pobladores de la zona tienen dos alternativas: o cargan en Buena Unión, o hacerlo en la localidad brasileña de Thomaz Albornoz.

Hace diez años, tras reiterados planteos, se logró una solución parcial, con la habilitación de la estación de servicio en Buena Unión (empalme de Rutas 5 y 30). Para abastecerse, los vecinos de Tranqueras deben recorrer 30 kilómetros, ida y vuelta. Los propietarios de rodados, especialmente motos, compran el combustible a vendedores clandestinos que expenden derivados del petróleo en sus domicilios, con los consecuentes riesgos.

Aguirre señaló que "lo que molesta es que quien vive en Tranqueras, cuando quiere abastecerse de combustible debe recorrer 40 kilómetros viajando a Buena Unión".

El edil también dijo a El País: "El cierre de la estación de Masoller ha causado bastante preocupación en la zona del enclave, ya que quienes viven a 30 km. de Masoller tienen que hacer 140 ida y vuelta a Buena Unión, o 120 a Artigas por la maltrecha Ruta 30".

Masoller: El cierre de la estación de servicio desabastece a más de 30.000 habitantes.

¿Encontraste un error?

Reportar

Te puede interesar