El juez especializado en crimen organizado Jorge Díaz se manifestó a favor de que la defraudación tributaria y el tráfico de armas sean incluidos entre los delitos precedentes al lavado de activos.
El magistrado hizo una presentación ante oficiales de Policía en la sede del Ministerio del Interior sobre lavado de activos y cómo aplicar la normativa vigente. Díaz proyectó un power point, comentó aspectos de la legislación y contestó preguntas de los concurrentes.
El juez manifestó la necesidad de que algunos delitos sean incluidos como preparatorios del lavado de activos, entre ellos la defraudación tributaria.
Ni en la charla ni luego ante los medios presentes, Díaz hizo comentarios sobre las opiniones del ex secretario de la Presidencia y catedrático grado 5 en Derecho Penal, Gonzalo Fernández, que consideró al lavado como un "invento artificial" y cuestionó que se obligue a los escribanos a reportar de casos sospechosos de lavado.
Díaz tiene a su cargo el expediente en que se investiga si Fernández cometió ilícitos penales debido a la derogación del artículo 76 de la ley 2.230, que llevó a la clausura del expediente penal referido al Banco de Montevideo, por el que fueron procesados los hermanos Peirano Basso.
Fuentes judiciales dijeron a El País que Díaz no puede realizar expresiones públicas el caso Fernández, ya que pueden ser entendida como un prejuzgamiento.
Según Díaz, "no es para nada prolija la enumeración de los delitos que llevan a cometer el delito de lavado de activos".
"La legislación vigente en la materia hace que se vuelva bastante dificultoso poder identificar quiénes son los verdaderos propietarios de las sociedades", declaró.
Los delitos vinculados al lavado de activos son el tráfico de drogas, la trata de personas, la corrupción pública y los delitos que vulneran la propiedad intelectual.
El juez recordó que el tráfico de armas no está comprendido como delito precedente del lavado, tampoco como delito autónomo. Aclaró que sí se penalizan delitos que se cometen con el tráfico de armas, como contrabando y la receptación.
Díaz también cuestionó la "superpoblación de verbos" que hay en la legislación, que es innecesaria y puede entreverar la tipificación de los delitos.
Agregó que los legisladores definirán si la defraudación tributaria es un delito precedente al lavado de activos, modificación a la que él es favorable y que ha sido recomendado por organismos internacionales.
El magistrado señaló que tanto él como su colega en crimen organizado Graciela Gatti, hacen una interpretación amplia en cuanto a los casos que asumen. "Cuando hay una actividad detrás, somos competentes para investigar ese hecho, independientemente del delito que se haya cometido", dijo.
Como ejemplo mencionó el caso de Saúl Feldman, que "empezó siendo un homicidio y luego fueron muchos más delitos. Ninguna de esas cosas eran competencia de crimen organizado, sin embargo, ante la eventualidad de existencia de un acto terrorista y otra eventualidad, actuamos".
Artificial. Fernández escribió el prólogo del libro de los penalistas Raúl Cervini y Gabriel Adriasola, Responsabilidad penal de los profesionales jurídicos, que fue reproducido por el semanario Búsqueda.
En el prólogo, Fernández sostiene que el delito de lavado de dinero es un "invento artificial", parte de un "aura de una suerte de Derecho Penal imperial, que se exporta desde los países centrales hacia el margen y allí se lo adopta sin chistar".
"Ni siquiera creo en la autonomía conceptual del `lavado de dinero` -un invento artificial suficientemente comprendido en la modalidad del encubrimiento real- y menos aún, en toda la `administrativización` que esa diletante figura jurídica ha conseguido incorporar al Derecho Penal", expresó el ex jerarca.
Críticas de Gonzalo Fernández
Gonzalo Fernández es contrario a las figuras del agente encubierto y del arrepentido, las que están habilitados a usar los jueces en crimen organizado Díaz y Gatti.
Para el ex secretario de la Presidencia de Tabaré Vázquez, se da una "claudicación resignada" del Derecho Penal, "frente a la ola de institutos que hacen trizas las garantías liberales: el agente encubierto, el arrepentido, la delación premiada y otros tantos etcéteras".