Los fiscales federales quieren que el director de Duro de matar, John McTiernan, pase un año tras las rejas por haber mentido durante una investigación al detective privado de Hollywood Anthony Pellicano, que comenzó hace ya cuatro años.
McTiernan se presentó ayer ante un tribunal federal de Los Angeles. En julio, se declaró culpable de dos cargos de hacer declaraciones falsas al FBI y uno de perjurio, por haberle mentido a un juez federal mientras trataba de retirar una declaración de culpabilidad.
Mientras los fiscales quieren que el cineasta de 59 años pase un año en prisión, sus abogados buscan una pena de tres años de libertad condicional. Pellicano fue hallado culpable en el 2008 de espiar al productor de cine Charles Roven para McTiernan y de colocar micrófonos ocultos en teléfonos de celebridades y otros para obtener información para sus clientes. Fue sentenciado a 15 años en una cárcel federal.
McTiernan no dirige películas desde el año 2003, cuando estrenó Básico y letal, un thriller de ambiente militar protagonizado por John Travolta y Samuel L. Jackson. En el 2006 tenía todo pronto para comenzar Duro de matar 4, pero lo suspendió por este juicio. El año próximo, si es que el proceso judicial le permite, estrenaría un film de guerra.