S. CABRERA / E. DELGADO
Tras su primer revés electoral en las pasadas elecciones municipales, el Frente Amplio debate su reestructura para recuperar votos y nuevos militantes. Y, mediante encuestas, la IM procura conocer la percepción de su gestión.
Por estos días la izquierda discute la forma en que las redes sociales -que van desplazando a los tradicionales comités de base, casi vacíos y para muchos vetustos- se integran a la orgánica frenteamplista. Por primera vez desde su nacimiento, el Frente Amplio (FA) perdió votos en la elección departamental en mayo y ese dato no es menor a la hora de pensar en cambios.
En las departamentales de 2005, el FA había logrado el 48,8% de los votos en todo el país y en 2010 bajó al 41,87%. El FA perdió cuatro gobiernos (Salto, Paysandú, Florida y Treinta y Tres) y ganó uno nuevo (Artigas), además de conservar Montevideo, Canelones, Maldonado y Rocha.
En Montevideo, la intendenta electa Ana Olivera logró el 45%, en tanto que su antecesor Ricardo Ehrlich había alcanzado el 60,9% en 2005. En Canelones Marcos Carámbula fue reelecto con el 52,2% y en 2005 había logrado 64%.
CONTRASTE. El senador del MPP Ernesto Agazzi hablaba el 25 de agosto pasado a trece frenteamplistas en el comité "Pueblo Victoria", mientras se festejaba el día del Comité de Base. Agazzi afirmaba allí que "la responsabilidad de conducir el país llevó a que se debilitara la estructura del Frente".
La soledad de esa imagen contrasta con redes sociales con intensa actividad y que en la campaña de 2009 organizaron las concurridas movidas por fuera de la orgánica del FA.
A diferencia de las bases, donde está claro quién pertenece a cada sector, en varias redes hay horizontalidad. No hay cupos políticos ni sectores.
Los comunistas son quienes más defienden a los comités y no es casual: el Partido Comunista tiene un peso en las bases mucho más importante que su representación electoral real. Los comunistas creen que solo en "cara a cara" se pueden realizar verdaderas discusiones de fondo.
Aunque no desecha las nuevas formas de comunicación, Jorge Castro es uno de esos viejos militantes que defienden a rajatabla a los comités de base. Comunista y con militancia sindical, Castro es delegado de base por el comité "A redoblar" de Goes y Reducto. Y asegura: "Yo defiendo al comité. Sin ellos el Frente no tendría comunicación directa con la población. Las demás formas de participación no están en condiciones de cumplir ese papel".
Hoy existen seis o siete redes sociales conocidas de militantes frenteamplistas en Internet, independientes a los sectores. La más notoria es Proyecto Miramar, que nació en 2002. En esta red, como en otras, pesa fuerte la ideología de lo horizontal y sin referentes. Para ingresar hay que ser presentado por otro integrante.
Eduardo Vaz, conocido en las redes como Ewe, tiene 52 años y pertenece a esa red. Es considerado un referente en el tema y explicó a El País que algunas redes "seguirán fuera de la orgánica, siendo parte del movimiento pero sin vinculación formal al Frente".
Otras se integrarán de algún modo ("está en debate la forma") para participar en la vida interna. Y hay muchos comités de base "que están armando o ya tienen sus propias redes de adherentes". Vaz opina que hoy "no sirve razonar en forma binaria, diciendo `comité sí, comité no`, pero no alcanza con la historia para revitalizarlos, sino que se necesitan nuevas ideas".
¿Le sirven las redes al FA? "Las redes aportan formas distintas de acción. Los partidos se nutrirán de este fenómeno nuevo, creciente, con posibilidades inéditas de comunicación, de informarse, pensar y opinar", reflexionó Vaz.
Maxi Olaverry es un estudiante de Ciencias Políticas de 21 años que integra Proyecto Miramar y la red de frenteamplistas de Ciencias Sociales. Antes iba al comité de base de su barrio, pero lo dejó: "Para ser parte del comité tengo que tener libre los martes y jueves a las 19 horas y eso no sucede. El comité tiene el gran veto de que no es flexible y no interactúa con otros medios".
Olaverry admitió que "las redes por ahora no forman parte de las decisiones del FA", aunque pueden incidir como grupo de presión y el antecedente de la campaña, con los "banderazos", es una muestra.
El diputado Carlos Varela (Asamblea Uruguay) dijo a El País que el fenómeno de las redes es "un nuevo desafío para las estructuras del Frente" y cómo incorporarlas es parte del debate que la izquierda deberá llevar adelante".
Varela dijo que es "absolutamente cierto, una realidad que los comités están vacíos" y que hay formas de participación que "hoy no tienen atractivo ni la vigencia del pasado".
Explicó que su sector no pretende dejar de lado los comités, pero sí "acercar" las decisiones del Frente Amplio al millón de votantes, "ya sea a través de la estructura tradicional o de redes".
En una línea similar, el senador Rafael Michelini (Nuevo Espacio) dijo que el Frente "sin los comités de base es impensable" pero debe "repensarlos".
El senador comunista Eduardo Lorier defiende los comités de base como pocos y dijo en una entrevista en El Espectador que los comunistas tienen peso allí porque han "sostenido con mucho esfuerzo" esa estructura y "otros van el día de las elecciones".
Y preguntó: "¿Por qué un comité de base no puede tener computadora? ¿Por qué no puede enlazarse con las redes? Si el Frente está con mucho dinero, ¿por qué un comité de base no puede tener un local habitable?".
"El Frente Amplio debe discutir cuál es el peso que le tiene que dar a los sectores organizados y cuál es el peso que debe darle a las bases", dijo a El País el sociólogo Agustín Canzani, director de la Fundación Líber Seregni, que pertenece a la coalición de izquierda.
"Los comités de base tenían una realidad en 1971, cuando el 30% de los hogares tenía teléfono. Tenía otra realidad en 1990 cuando se rediscutió la estructura del Frente y probablemente tiene otra realidad ahora. Debe haber discusión y negociación", indicó Canzani.
El sociólogo indicó que ese proceso debe surgir de "un nuevo acuerdo entre los grupos que están en los comités y los sectores y ese proceso probablemente lleve buena parte del quinquenio". Canzani "sospecharía" de un acuerdo rápido.
Y resumió: "Lo que se está discutiendo es cuánto poder le das a cada una de las partes. Si empezás a hablar de la estructura, todo el mundo va a estar con una calculadora, porque claramente unos van a ganar y otros a perder. Me parece que la discusión tiene que darse mucho más sobre cómo este Frente debe funcionar y a partir de ahí evaluar esta estructura".
En cuanto a la nueva forma de funcionamiento, Canzani cree que las estructuras deben "adaptarse" a ellas. Y duda que sea para mañana: "Pero si no se pone a pensar cómo hacerlo, en cinco años no se hace".
La pérdida de votos que experimentó el FA en las pasadas elecciones municipales de Montevideo no pasó desapercibida tampoco para la novel intendenta Ana Olivera.
En lo que va de su gestión, contrató a la empresa Equipos Mori para realizar encuestas de opinión entre los montevideanos sobre temas de la comuna. También amplió un contrato que la pasada administración realizó con el consorcio de empresas de publicidad (Complot-Mediaedge) para el "asesoramiento en estrategias de comunicación", que colabora en campañas de la Intendencia sobre temáticas diversas.
El secretario general de la IM, Ricardo Prato, dijo a El País que "como todas las encuestas son la foto de un determinado momento y de un determinado nivel que se nos presenta, nos sirve como dato para analizar la realidad, aparte de las evaluaciones que puede hacer el equipo de gobierno".
Prato consideró que "son informaciones en este momento importantes para preparar algunas cosas de presupuesto por percepciones que nos pueda estar dando y diferir de lo que estamos viendo".
Mencionó por ejemplo que de algunos datos surge "que la gente está más preocupada por los servicios que de lo que le cuesta pagar los impuestos".
Prato señaló que el trabajo de Equipos continúa una serie de encuestas que se hacen desde hace años, pero que en este caso se agregó el pedido en particular sobre el trabajo de los municipios, "para ir tomando la percepción no solo nuestra sino también de la población".
En tanto, la directora de la División Información y Comunicación de la IM, María Urruzola, señaló que el concepto básico de su tarea es "el acceso a información de la ciudadanía", ya que la ley obliga a los organismos a una actitud pro-activa en ese sentido. Acotó que la contratación de Complot-Mediaege es para colaborar con campañas para las cuales su división no cuenta con recursos suficientes.
La situación en Canelones es muy diferente. El enorme déficit que sufre la Intendencia a cargo de Marcos Carámbula hi-zo que la única campaña en medios prevista y en curso en este año sea para intentar reducir el porcentaje de morosos. A eso se sumará una moderada campaña turística en verano.
En el período anterior la Intendencia canaria contrató a Equipos/Mori para algunos monitoreos, pero al menos hasta marzo del próximo año no tiene previsto hacerlos.
"Salvo publicaciones legales el gasto en publicidad es cero", comentó una fuente de la administración Carámbula.
La cifra
6,93 Es lo que bajó el electorado del Frente Amplio de las municipales del 2005 a las del 2010 en todo el país en puntos porcentuales.
Un "pliego genérico" para las encuestas
El secretario general de la Intendencia de Montevideo, Ricardo Prato, dijo a El País que aguarda un "pliego genérico" que le entregará la Cámara de Encuestadores, que puede ser incorporado a las especificaciones básicas que tiene la comuna para compras de algunos productos.
Las empresas Factum y Grupo Radar denunciaron que un llamado de la comuna para realizar sondeos de opinión fue elaborado para que solo una firma (Equipos/Mori) pueda postularse. Prato dijo que en un mes aproximadamente los encuestadores le entregarán un "pliego estándar", que "puede servirnos como base para futuros llamados".
Prato dejó la puerta abierta para rever nuevos llamados similares al ganado por Equipos y tal como le planteó la Cámara, dividirlo en dos: uno para temas generales y otro para productos específicos.
"Los comités me aburren"
"A mí los comités de base me aburren y lo digo sin ningún problema", dijo Federico Graña (33 años), miembro de la red social frenteamplista Espacio Frontera, en una entrevista publicada en la web del Frente Líber Seregni. Graña admitió allí que en el interior del país ha visto reuniones de comités de base con 150 personas, pero en Montevideo los comités "están vacíos", al menos en las zonas "donde vive la mayoría de la gente que está vinculada a las redes". En el sitio web de las Redes Frenteamplistas ayer se leía este mensaje de un usuario: "Las bases no representan al pueblo frenteamplista!! Necesitamos formas nuevas e innovadoras de participación. No se olviden de los resultados del congreso del Frente cuando eligió los precandidatos presidenciales, y los resultados que obtuvieron estos candidatos luego en la interna".