DANIEL HERRERA LUSSICH
En WASHINGTON
CORRESPONSAL PERMANENTE
Hay en EE.UU. 17 millones de universitarios, más de 600.000 extranjeros, y casi 6 mil centros de alto nivel. Se busca subsidiar, becar, facilitar préstamos y posibilidad de empleos ante el alto costo de los estudios.
"La educación es el tema más apremiante que enfrenta EE.UU., preparar a los jóvenes para el éxito en la vida no solo es una obligación moral de la sociedad, sino también un imperativo económico", esta frase pertenece a Arne Duncan, secretario de Educación, designado por Barack Obama y confirmado por el Senado.
En la actualidad hay coincidencia absoluta en la firme necesidad de reforzar al máximo el sector enseñanza en todas sus etapas. La grave crisis que, recién luego de dos años de castigar sin excepción a todos los sectores de la población, ha empezado a ceder y se observa una lenta recuperación, ha unificado criterios ante la dura realidad que se ha vivido sobre el rol fundamental que deben cumplir prioritariamente los títulos universitario. "Es en el mundo de hoy el único camino seguro para salir de la pobreza y el único camino para lograr una sociedad más equitativa y justa", frase que también pertenece al jerarca de la Casa Blanca, Arne Duncan.
En EE.UU. la enseñanza primaria y media es absolutamente gratuita, obviamente que existen colegios privados pagos. El nivel superior, universitario, en cambio es pago, aunque cada año crecen más las vías de subsidios, becas, descuentos, créditos al mínimo interés y facilitar a los estudiantes que trabajan.
Y el interés y mejora del nivel universitario ha ido creciendo en los últimos tiempos. Existen universidades, unas por su alta calidad de enseñanza, otras por las facilidades económicas que otorgan sin afectar demasiado el nivel de estudios, que al abrir el período de inscripción anual recibe anotaciones de 12 estudiantes por cada plaza disponible.
En este 2010 se iniciaron clases de las más diversas actividades, especialmente las referidas a los adelantos tecnológicos de los últimos años. Se han sumado numerosas especializaciones que hasta el momento no existían o integraban parte de otras carreras, con cursos que van desde 2 años a 4 años para obtener el título profesional. En la actualidad entre los 50 estados y Washington DC se suman 5.752 universidades con un total de 17 millones de alumnos. Algunos de esos centros de alto nivel de enseñanza cuentan con pequeñas número de alumnado, algo menos de 2.000, mientras otras gigantescas como la de Berkeley, en California, tienen más de 36 mil inscriptos.
Hay un buen porcentaje de estudiantes internacionales, de las más diversas nacionalidades. En total se estima que hoy se sitúan en 671.616, el grupo más numerosos proviene de la India (103.216), China (98.235) y luego siguen Corea del Sur, Canadá y Japón, entre otros.
Las universidades son "realmente caras". La matrícula anual redondea los 35 mil dólares más los gastos de vivienda o habitación y comidas. Pero más del 50% logra algún tipo de descuento, subvención o beca o empréstitos o comienza a trabajar dentro o fuera del Campus Universitario.
En realidad al ingresar al "College" hay factores fundamentales que se tienen en cuenta: A) el nivel académico; B) las bondades deportivas; C) especialización en artes; D) la disponibilidad de ayuda financiera; E) que integre una familia que está radicada desde hace cierto tiempo en el Estado dónde está ubicada la Universidad.
Existen tres tipos de financiación: la subvención o beca, que se otorga si se confirman tres razones, necesidad económica, calificaciones, la solicitud de gratuidad ante la Ayuda Federal para Estudiantes ( FAFSA) que analiza las cualidades del aspirante y los ingresos familiares. Luego pesan otros tres factores, independientemente, lo que denominan el mérito: el estudiante demuestra muy altas condiciones para la carrera que se inscribe, segundo por la habilidad atlética y tercero por el talento artístico, musical, pintura, etc. Está el sector de Empleo: allí el estudiante directamente o mediante la familia se facilita el financiamiento de la matrícula a través de un empleador. Muchas universidades dan posibilidades de trabajos dentro mismo del Campus, a cambio de un descuento en la matrícula. En general este tipo de fórmula tiene sus ventajas y desventajas. Se le otorga retribuciones muy bajas, en cambio pueden cumplir las tareas en menos de 15 horas semanales y se adaptan sus horarios a los de clase. En cambio en un empleo particular, ajeno al lugar de estudio, recibe una remuneración muy superior, pero debe buscar coincidencias en los horarios, tarea nada fácil.
La Universidad ubicada en el primer lugar por su notable nivel de enseñanza, entre todas las del país, es Harvard, fundada en 1836, con solo 6.655 estudiantes admitidos con un costo de 38.416 dólares anuales. Cuenta con la biblioteca más antigua y más grande del mundo y se ubica en las afueras de la ciudad de Boston, en Cambridge, Massachussets. Tiene entre sus cátedras docentes con más de un premio Nobel y conoció entre sus alumnos a varios presidentes de los Estados Unidos, entre ellos Franklin Delano Roosevelt, John F. Kennedy y Barack Obama.
En segundo lugar se ubica la Universidad de Princeton, Nueva Jersey, con una matrícula de 36.640 dólares anuales. En tercer lugar Yale en New Haven en Connecticut, matrícula 38.300, luego en cuarto lugar Columbia en Nueva York, 44.304 dólares, y en quinto lugar, Stanford, en California, 39.201 dólares.
Se señala que cualquiera de las 50 universidades primeras en la escala gozan de enorme prestigio y su enseñanza es de altísima calidad. Es un dicho muy común que el título de cualquiera de esas casas de estudio es un pase directo para los más altos cargos ejecutivos de gobierno o empresas privadas de EE.UU. y Europa.