El anuncio de Qatar de querer comprar tierras en Uruguay para hacer agricultura y producir alimentos, no influyó en el mercado de tierras, ni elevando la demanda, ni tampoco haciendo subir más los precios, según confirmaron operadores consultados por El País.
El jeque Hamad Bin Khaita Al Tahani le hizo el planteo al presidente Mujica durante su visita a Uruguay el pasado 17 de agosto, cuando ambos países firmaron varios acuerdos.
Mujica habló varias veces sobre la propuesta e incluso planteó su preocupación a la Asociación Rural del Uruguay durante su visita a la Expo Prado y en el marco de una reunión con la Junta Directiva de ARU.
"No hubo repercusión alguna en el mercado tras el anuncio, ni en los precios, ni en la demanda", aseguró Federico Da Silva (Da Silva Agroinmuebles) al ser consultado por El País.
Un campo agrícola en el litoral uruguayo, donde están las tierras de alta productividad, no se consigue a menos de US$ 8.000 la hectárea, mientras en otras zonas de menor potencial, pero con aptitud agrícola, los precios van de US$ 5.000 a US$ 6.000 la hectárea.
El jeque de Qatar, un país que basa su riqueza en petróleo y gas, también le manifestó a Mujica el interés en comprar UTE y Conaprole, según publicó ayer el Semanario Búsqueda. En tal sentido, fuentes del directorio de Conaprole aseguraron ayer a El País que ni siquiera se evalúa la posibilidad de vender la empresa, por más que existan interesados. "No hay ningún interés en vender", dijeron las fuentes.
Mientras tanto, el gobierno estudia los pedidos de autorización de sociedades anónimas para que sean exceptuadas de la obligación de identificar a sus propietarios, publicó ese impreso. La firma que opera tambos New Zealand Farming Systems Uruguay cuenta con esa excepción, pero esta semana la firma Olam International Singapur se quedó con el 50,1% de sus acciones y los jerarcas estiman que el Estado chino puede tener participación en Olam.