EDUARDO BARRENECHE
La presidencia del FA adolece de tres problemas: es un cargo poco atractivo para los dirigentes frenteamplistas; existe un "bloqueo interno" en la coalición que posterga su discusión y hay diferentes visiones sobre el procedimiento para llenar ese puesto.
Tras el anuncio de Jorge Brovetto de su retiro, se manejaron tres nombres para ocupar ese cargo. La senadora del Espacio 609 y politóloga, Constanza Moreira propuso a la ex senadora Margarita Percovich.
Ventajas de Percovich según Moreira: es una figura frenteamplista desalineada de grupos del Frente Amplio y representa a todos los sectores. También se mencionó el nombre del ex subsecretario de MSP, Miguel Fernández Galeano por considerar algunos dirigentes frenteamplistas que este poseía atributos políticos similares a los de Percovich.
En febrero de este año, la senadora del MPP y esposa de José Mujica, Lucía Topolansky, sumó a la lista el nombre de Tabaré Vázquez. "La presidencia del FA podría ser una responsabilidad para él. O si no quiere algo tan concreto, tendría que ser algo parecido a eso. Tendríamos la ventaja de contar con alguien que hizo un experiencia inédita para el FA", dijo.
El domingo 5, Topolansky subió la apuesta al plantear que, en un plazo de dos años o dos años y medio, le gustaría que el Frente tuviera resuelta sus candidaturas presidenciales. "A nivel presidencial, es bueno saber con tiempo si cuento con Tabaré", dijo.
Percovich rechazó el cargo de presidenta del FA. Vázquez no ha dado señales de que le interese y Fernández Galeano no se ha pronunciado.
Consultada la senadora Moreira sobre si la presidencia del FA es un "hierro caliente" que nadie quiere agarrar, la parlamentaria respondió: "No es un cargo que aparezca con luz propia. Sí fue un cargo muy importante en el momento en que el FA no estaba en el gobierno. Luego los puestos en el gobierno son los más importantes y los más disputados".
En agosto de este año, Moreira advirtió que la falta de discusión sobre la presidencia del Frente revela "el propio bloqueo interno que tiene paralizada" a la coalición. "Si la discusión sobre el cambio en la dirección no se está dando, es que existe un impasse más profundo que no puede resolverse únicamente con debates `temáticos`", señaló.
En el Plenario Nacional del FA, realizado el sábado 11 y el domingo 12, el tema no fue discutido en forma explícita aunque sí se habló de renovar las autoridades de la coalición.
El senador del Nuevo Espacio, Rafael Michelini dijo a El País que este cargo debe elegirse a padrón abierto con afiliación simultánea. El MPP tiene una opinión similar.
El secretario general del Partido Socialista, Eduardo Fernández afirmó a El País que primero se deberá discutir sobre lo que ocurre con la estructura política antes de pensar en un candidato para la presidencia.
Los comunistas tienen una posición intermedia: no descartan la propuesta de Michelini pero también plantean la necesidad de una discusión a fondo del funcionamiento del FA.
Un candidato o un presidente full time
En el pasado, la presidencia del Frente Amplio estaba unida al liderazgo de esa fuerza política. También estaba vinculada a que el dirigente que ocupara ese cargo era el candidato presidencial natural de la coalición. Ello ocurrió con el general Líber Seregni y con Tabaré Vázquez.
Esa tradición frenteamplista cambió al llegar el FA al poder en el 2005. El presidente ya no fue el líder o la figura indiscutida. El entonces ministro de Educación, Jorge Brovetto, debió dividir su tiempo entre la cartera de Educación y la titularidad del Frente. Luego que finalice el proceso de revisión en abril del próximo año, el Frente deberá decidir si elige a un dirigente para lanzarlo como candidato o si el designado sólo se ocupará del FA. En ese caso, deberá pagarle.