FLORIDA | ALEXIS TRUCIDO
Un grupo de reclusos de la cárcel departamental de Florida inició ayer una huelga de hambre para solicitar la presencia de un representante de la justicia con motivo de permitir "bajar las viandas de alimentos que dejan los familiares", dijo uno de los reclusos organizadores.
El centro alberga a 63 presidiarios y otros 20 en la cárcel granja, ubicada en el kilómetro 100 de ruta 5. "Hasta ahora es un ayuno y no lo cumple la totalidad, sino un porcentaje de la población. Ellos exponen que quieren hablar con la juez, pero recién en 24 horas se establecerá si es una huelga", dijo el inspector Nilo De Biaggi.
La medida es en los pabellones A, B y C de los cuatro. El recluso expresó que la Dirección de la cárcel les indicó que "la comida no se puede bajar por un posible tráfico".
El director del centro, Enrique Carrey, informó ayer a la jueza penal de Florida, Gabriela Araujo, de la situación. Si bien la magistrada concurrirá hoy, los presidiarios advirtieron que "la medida continuará hasta que la jueza llegue".
TRÁFICO. "Se nos dijo que la comida se vende. Acá plata dejan entrar, pero comida no. ¿Qué tráfico puede haber acá dentro?", cuestionó el preso.
Según los presos nunca se ha producido el tráfico de alimentos y reclamaron reciprocidad por los trabajos y el buen comportamiento. El régimen alimenticio establece un desayuno a las 6.45, almuerzo a las 12.45 y cena sobre las 18.45.