Los próximos 6 y 7 de septiembre llegará a Montevideo Carlos Alberto Montaner Jr. para presentar su documental "Los nietos de la revolución cubana", un film de rodaje clandestino y abundante perspectiva crítica acerca del castrismo.
Por supuesto, el realizador es hijo de Carlos Alberto Montaner, influyente escritor y periodista opuesto al castrismo, cuya obra impresa incluye algunos textos "de combate" como Manual del perfecto idiota latinoamericano y El regreso del idiota (en colaboración con Plinio Apuleyo Mendoza y Álvaro Vargas Llosa) pero también trabajos más académicos como Las raíces torcidas de América Latina y No perdamos también el siglo XXI. Ese trabajo ensayístico suele cargar contra lo que sus autores definen como la "izquierda carnívora" latinoamericana (Fidel, Chávez, Ortega, en parte Evo) y es más matizado en su valoración de la que llaman "izquierda vegetariana" (gente como Tabaré o Lula).
No es difícil sospechar que el trabajo fílmico de Montaner hijo se ubica en la línea ideológica de su padre. De sesenta minutos de duración, consiste básicamente en una serie de entrevistas a jóvenes cubanos menores de treinta y cinco años, para quienes el asalto al cuartel de Moncada o la entrada de los "barbudos" en La Habana en 1959 no constituyen vivencias personales sino acontecimientos que leyeron en los libros de historia. La declarada intención de los autores del film ha sido "ofrecer a los jóvenes una voz para compartir sus sentimientos de esperanza y angustia". Lo que descubren, según referencias, es una variedad de posturas, desde el humor al desafío, desde la expresión de deseos de tomarse la próxima balsa hasta la queja por la precariedad de la existencia de bienes básicos (alimento, vivienda) y la aspiración de acceder a Internet, viajar sin cortapisas al exterior, o poder aspirar a la última moda.
Con los matices del caso, casi todos marcan sus distancias respecto al discurso oficial de los veteranos líderes de la revolución, y sus vehículos de expresión suelen estar en la blogósfera y en la música con letra contestataria. El recuento incluye a artistas "disidentes" como Los Aldeanos o Porno para Ricardo, y hasta al hijo de Silvio Rodríguez, quien se hace llamar "Silvito el Libre". También recoge testimonios de "blogueros" como Claudia Cadelo, Yoani Sánchez y Laritza Diversent.
Uno de los datos que el documental subraya es que muchos jóvenes que tienen la oportunidad de marcharse lo hacen, y se interroga (una pregunta no solamente cubana) qué puede pasarle a un país que se queda sin juventud.
Montaner, que por supuesto tiene prohibido el ingreso a Cuba, aprovechó el concierto que Juanes ofreció en la isla para enviar a su equipo de camarógrafos, que ingresaron como turistas. La presencia del cantante colombiano les permitió entrar en contacto con numerosos jóvenes, y especialmente en las entrevistas nocturnas consiguieron un grado de franqueza y distensión no siempre sencillo de lograr. El film incluye también material rodado en el exilio.
Según el cineasta, el principal problema cubano reside en que "los octogenarios que gobiernan el país se resisten a delegar el poder en los más jóvenes y exigen una vinculación emocional y un compromiso político que ellos no tienen", añadiendo que "las jóvenes generaciones no piensan igual que sus padres y sus abuelos. Quizá no tengamos un Havel todavía (referencia al intelectual checo que impulsó la "revolución de terciopelo"), pero los reformistas silenciosamente ya existen. Hay que estimularlos y seguir apoyando a los que buscan un cambio por la vía pacífica".
Montaner es cauto en cuanto a lo que pueda traer el futuro de Cuba. Con respecto a sus entrevistados señala: "Mientras unos se resignan porque no conocen nada mejor, otros esperan cautelosos que el cambio ocurra desde arriba o eligen el exilio. Algunos piensan que los hijos de las clases gobernantes quieren el cambio y solo están esperando que la mortalidad se ocupe del relevo para hacer reformas". También afirma que la principal diferencia entre los jóvenes cubanos de hoy y los del pasado es "que ya no se callan tanto, que son más exigentes y que buscan canales alternativos donde expresar su disconformidad, por medio de blogs, de la música o de arriesgadas protestas pacíficas".
Diversidad de voces de una nueva generación
Una de las presencias llamativas en Los nietos de la revolución cubana es ciertamente la de Silvito el Libre, el hijo del famoso cantautor Silvio Rodríguez. El muchacho se ha venido afirmando en los últimos años en Cuba como un cantante con voz propia en el género hip hop, y ha manifestado algunas distancias con respecto a su padre y al propio `establishment` de su país (incidentalmente, tanto Silvito como el dúo cubano contestatario de hip hop Los Aldeanos están actuando estos días en Miami, en lo que parece ser un tímido intento de intercambio cultural entre Cuba y Estados Unidos).
Otra de las entrevistadas en el film es Indira Almeida, quien vive en los Estados Unidos y es nieta del comandante Juan Almeida, una de las figuras de la primera época de la revolución. Otro dato puntual: el padre de Indira acaba de llegar a Estados Unidos para someterse a tratamiento médico tras siete años de trámites.