Un informe divulgado por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) señala que "nuevas leyes, nuevos operadores y nuevos productos están siendo desarrollados para hacer los servicios financieros más accesibles y mejor adaptados a las microempresas" en Uruguay.
De acuerdo al reporte, la empresa de microfinanzas "Microfin, ve nuevas oportunidades en el modo en que el gobierno está manejando el desarrollo del sector".
Esta firma tiene unos 1.250 clientes y US$ 80 millones de portafolio y "está en proceso de crecimiento, apuntando a duplicar su base de clientes de micro y pequeñas empresas y llevar su portafolios a US$ 100 millones este año" se indica.
Por su parte, la estatal república Microfinanzas -perteneciente al Banco República- otorgó su primer microcrédito en marzo "y para agosto ya había 420 clientes y una cartera de préstamos de US$ 750.000 en el área metropolitana de Montevideo", se expresa.
"Estamos listos para replicar esta experiencia en el interior", dice Luis Murias, gerente general de República Microfinanzas, que para ello utilizará la red de sucursales del Banco República, oficinas municipales y asociaciones de microempresas que actúan como corresponsales, según el documento.
La Federación Uruguaya de Cooperativas de Ahorro y Crédito (FUCAC), atiende a 3.000 clientes y maneja un portafolio de US$ 3 millones, del cual cerca del 12% es canalizado a microempresas.
Además se afirma que se establecieron "las primeras reglas" del mercado de las microfinanzas que "ayudarán a eliminar las distorsiones del mercado", en palabras de Martha Jauge, la titular de la Dirección de Proyectos de Desarrollo (Diprode) de la Oficina de Planeamiento y Presupuesto.
En ese sentido, se fijaron tasas máximas para financiar el microcrédito productivo: 36% en préstamos a 12 meses y 40% para créditos a más largo plazo en pesos uruguayos. "Son tasas inferiores a las de los préstamos de consumo y mayores que el interés cargado a créditos para grandes empresas" se indica.
Las empresas que trabajan en el rubro consultadas en el informe tienen "la expectativa" de que "las nuevas regulaciones creen condiciones que permitan a las instituciones de microfinanzas ofrecer leasing y factoring, instrumentos financieros de pre y posexportación, microseguros y tarjetas de crédito. Estos productos responden a las necesidades de los microemprendedores y ayudarían a los oferentes a hacer crecer sus portafolios y la base de clientes", se informa.
En el reporte se afirma que el gobierno "está trabajando en asistencia técnica para que un buró de crédito, en proceso de creación, pueda identificar prestatarios sospechosos y reducir el riesgo de los créditos y otros servicios financieros".