La tradicional "tomatina", gigantesca batalla con tomates, tuvo lugar hoy en el centro de la localidad de Buñol con 100 toneladas de tomates arrojados en esta edición por unos 40.000 participantes.
Según cifras municipales, esta fiesta popular, que atrae a numerosos extranjeros, movilizó a 120 voluntarios de protección civil para la seguridad y 17 trenes especiales para traer a los curiosos turistas desde Madrid.
Las cien toneladas de tomates, bien maduros, fueron arrojadas por los asistentes en una hora, entre las 11:00 y 12:00 como marca la tradición.
La fiesta se remonta a los años 40, cuando jóvenes frustrados por no participar en las fiestas del pueblo comenzaron a arrojar tomates.
Desde entonces, la tradición se perpetuó y dio a esta pequeña ciudad de 10.000 habitantes una relativa y particular celebridad en España y el exterior.
La municipalidad cobra ahora muy caros los derechos de retransmisión televisiva, sobre todo en el extranjero, para poder filmar la batalla desde uno de los balcones del ayuntamiento.
AFP