Un alcalde del nordeste brasileño es investigado por la justicia por declarar el estado de catástrofe natural por inundaciones que nunca existieron, con el fin de recibir una ayuda de emergencia de un millón de dólares. La sospecha recayó sobre Ademar Pinto Rosa, alcalde de Guaratinga, luego que la oficina del procurador pidió información al servicio meteorológico nacional sobre las lluvias acaecidas y se encontró con que el organismo no tenía registro de precipitaciones pluviales entre el 15 y 17 de junio en el lugar. El investigador a cargo del caso, Bruno Gontijo Teixeira, calificó de "bizarra" la declaración de Pinto Rosa de que su ciudad había sido azotada por fuertes lluvias e inundaciones, que destrozaron diez viviendas y dos puentes, en junio. "Estas lluvias nunca existieron. Todo fue un engaño", dijo Gontijo. Si es encontrado culpable debería reembolsar los fondos.