RENZO ROSSELLO
Buena parte de las competencias y funciones que cumplía la Intendencia de Montevideo pasó a la órbita del nuevo nivel de gobierno: las alcaldías. Algunos funcionarios pasaron del Palacio Municipal a los ocho municipios de la capital.
Controlar la limpieza de las calles, dar permisos a locales comerciales e industriales, supervisar puestos callejeros, inspeccionar daños en el ornato público, control de ferias barriales. La lista no se agota allí. El corte del cordón umbilical con el Palacio Municipal quedó plasmado en la Resolución 3642 de la ahora llamada Intendencia de Montevideo (la palabra "Municipal" fue retirada en beneficio de las nuevas demarcaciones), que fijó las competencias y tareas que tendrán a su cargo los Concejos Municipales o Alcaldías de la capital.
De hecho, los ocho Municipios deberán tomar para sí varias tareas que hasta ahora centralizaba la Intendencia. Uno de los primeros actos de gobierno de la intendenta Ana Olivera fue el de firmar el traslado de dos centenares de funcionarios para reforzar los servicios de los Centros Comunales Zonales, ahora convertidos en brazos ejecutores de las Alcaldías. Así mismo, la jefa comunal dispuso el traslado de un grupo más reducido de funcionarios calificados, 64 en total, para trabajar directamente a las órdenes del alcalde y los concejales. Estos ocho funcionarios son, en general, técnicos y profesionales que asesoran al gobierno municipal en la ejecución de planes centrales.
Algunos Municipios "heredaron" infraestructura y personal suficiente de los anteriores Centros Comunales Zonales, pero otros no.
En esos casos el flamante "tercer escalón de gobierno" tendrá que esperar a contar con un presupuesto propio para saber si puede, por ejemplo, contratar más personal para tareas de limpieza.
BARRER ADENTRO. El Municipio D cubre una vasta zona demarcada por el arroyo Miguelete, el límite con Canelones, el camino Paso del Andaluz, la avenida José Belloni, General Flores, Camino Corrales, 8 de Octubre, Luis Alberto de Herrera, Monte Caseros y José Batlle y Ordóñez.
Dentro de esos límites hay zonas que pertenecen netamente al Montevideo rural, junto a extensas barriadas populares. En esta demarcación municipal trabaja una fuerza de alrededor de 110 funcionarios, entre personal técnico y obreros.
La alcaldesa Sandra Nedov, empero, juzga que necesitará reforzar con más personal debido a que su distrito abarca dos antiguos Centros Comunales que se disolvieron, el 15 y 14, en tanto que el Municipio cuenta con infraestructura y personal de los Centros Comunales Zonales 10 y 11.
"Para realizar todas las tareas de fiscalización necesitamos ocho inspectores, por ahora tenemos cinco", expone Nedov a modo de ejemplo.
En otras tareas específicas, como son las de limpieza y barrido de calles, la ecuación se maneja con una afinada regla de cálculo. "Vamos a aprovechar el plan de barrido de las avenidas para destinar personal a barridos en barrio adentro", explicó la alcaldesa.
Para otras zonas se está examinando la posibilidad de contratar servicios afuera de la plantilla municipal, a través de convenios como el que tiene el Municipio CH con el Movimiento Tacurú.
"Hay cosas que estamos haciendo con los recursos que ya teníamos", añade. Pero en general en el Municipio D comienzan a experimentar lo que podría calificarse como "dolores de crecimiento". "Tenemos más demanda de la que podemos cubrir", resume Nedov.
La situación no es la misma en el Municipio CH, cuyo distrito tiene la zona más densamente poblada de la capital. "Tengo la dotación de inspectores y de personal que necesito para hacerme cargo de todas las tareas, inspectivas y otras", asegura el alcalde Luis Luján.
Lo cierto es que, con lo justo o con lo necesario, los municipios montevideanos tienen por delante una extensa lista de deberes, pero no presupuesto al menos hasta el año que viene. Una primera prueba difícil para la nueva estructura estatal.
Las cifras
64 es la cantidad de funcionarios calificados, técnicos y profesionales, que fueron asignados a las alcaldías, ocho por municipio.
55 Unidades Reajustables como máximo es con lo que puede sancionar una alcaldía por una infracción a la normativa municipal.
Los alcaldes
Luis Luján: "Hay mucha expectativa de la gente"
El proceso de descentralización es muy positivo, en la medida que la gente se vaya acostumbrando y lo adopte como un escalón más dentro del Estado", dice el alcalde del Municipio CH de Montevideo. Luján considera que la clave de su distrito consiste en "que los servicios deben funcionar adecuadamente", ya que tiene un público muy informado de sus derechos.
Sandra Nedov: "Tenemos gran demanda de la gente"
No sabemos qué cosas podemos hacer todavía con nuestros propios recursos hasta que no sepamos el presupuesto", señala la alcaldesa del Municipio D. En este distrito se viene realizando un relevamiento área por área para acompasar las tareas con la fuerza efectiva de la que se dispone y analizar la posibilidad de utilizar mecanismos como los convenios.
Miriam Rodríguez : "Hay una buena participación"
Lo que acá se reafirma es la descentralización, el camino hacia el tercer nivel de gobierno", señaló la alcaldesa del Municipio C y anterior directora de descentralización. A juicio de la titular del Concejo Municipal en su zona la clave pasa por "el nivel de eficiencia de los servicios". Este municipio cuenta con los servicios de tres Centros Comunales Zonales.