Oficiales no logran probar los gastos

Investigarán si no usaron el dinero en "beneficio personal"

La explicación dada por el capitán de navío Gerardo Feble, respecto a que el motivo que llevó a la simulación de las compras fue la necesidad de obtener "fondos frescos" para cubrir otras necesidades de la fuerza a través de la existencia de una contabilidad paralela, no convenció a la fiscal Mónica Ferrero.

"¿Era necesario cometer (un) ilícito para obtener el resultado que se pretendía?", se pregunta la representante del Ministerio Público en un tramo del dictamen que presentó ayer ante la jueza Graciela Gatti y a través del cual pidió el procesamiento de cinco oficiales navales.

La fiscal señala que "si de cubrir necesidades de la Armada Nacional se trataba, las formas de obtener recursos bien podían haber recorrido el camino de la legalidad, solicitando refuerzo de rubros...". Y no "esta burda maniobra de compras falsas, que en el camino fue dejando millones de pesos del Estado en manos de quienes hasta ahora no han podido legalmente probar su destino, y resta probar si no hubo enriquecimiento o beneficio personal de sus partícipes", dice la fiscal.

Ferrero cuestiona que las facturas presentadas como prueba por los marinos indagados para demostrar que el dinero reingresado a la Armada se destinó a gastos de la fuerza, pone de manifiesto que si la utilización de esos fondos es real, el dinero se usó en "gastos que no aparentan ser los más urgentes y necesarios".

Por eso, a criterio de la fiscal, tal situación deriva en la "interrogante de cómo se cubrieron antes (esos gastos) y después del hecho que se juzga, lo cual no surge demasiado claro".

Feble declaró ante la jueza Gatti y la fiscal Ferrero que el dinero se usó para gastos del Comando de la Armada y reparaciones en el Faro de Punta del Este, entre otros rubros.

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