MARCELA DOBAL
A una semana de que el Mercosur aprobara su código aduanero, el gobierno defendió que países pequeños como Uruguay puedan hacer acuerdos comerciales fuera del bloque cuando existan trabas que impidan negociar en conjunto.
El vicepresidente de la República, Danilo Astori, expuso ayer en el Foro de integración Uruguay-Brasil organizado por la Cámara de Comercio Uruguayo-Brasileña en el Radis-son, donde reforzó su visión estratégica de "regionalismo abierto" para el Mercosur. La definió como "aquella experiencia en la que se articula un proceso discriminatorio a favor de un determinado bloque con niveles de inserción internacional que no sólo se cierre a quien integra este bloque sino que se abra a la competencia internacional".
Astori indicó que existieron "muchas dificultades" para concretar una liberalización profunda del comercio y para corregir las asimetrías políticas, además de los "magros resultados" que arrojaron las negociaciones de acuerdos con otros bloques como la Unión Europea (UE). Por eso, consideró que "el Mercosur debe plantearse la posibilidad de actuar con flexibilidad ante esta realidad". A modo de ejemplo, dijo que si persistieran las limitaciones a la circulación interna que generaran problemas a los países de menor tamaño, "bien podría pensarse que cuando la agenda de negociación conjunta no sea posible se considerara que los países menores pudieran hacer acuerdos fuera del bloque".
En el entendido de que "Uruguay es un pequeño país en tamaño físico que tiene que conceder la máxima importancia posible a la inserción internacional", Astori dijo que no se debe "creer que el Mercosur es una estación terminal sino una suerte de plataforma de lanzamiento productivo para integrarnos con el mundo".
Una semana atrás, cuando se celebró la cumbre del Mercosur en San Juan (Argentina), los cancilleres lograron acordar sobre los contenidos del código aduanero, que regulará la libre circulación de bienes dentro del bloque, y resolvieron eliminar el doble cobro del arancel externo común.
Esa supresión beneficia a Uruguay -que apuesta a ser un centro de distribución regional- ya que permitirá que si ingresa mercadería a un país y luego pasa a otro del bloque no sea necesario pagar el impuesto de nuevo.
Por otra parte, Astori destacó ayer que para favorecer el regionalismo abierto la relación dentro del bloque debe ser "tan profunda que más que integración tiene que ser un conjunto de relaciones de cooperación". Con ese enfoque, dijo que debe existir una coordinación de las políticas macroeconómicas de los países, desarrollar proyectos de integración productiva (complementar las cadenas productivas fuera de fronteras), fomentar la cooperación científica, ejecutar conjuntos de integración física.
A eso le sumó la necesidad de tener instituciones financieras propias para contar con recursos necesarios para financiar obras, la cooperación aduanera, el desarrollo de zonas fronterizas y los acuerdos en materia de defensa y derechos humanos.
Más temprano en la mañana, el presidente de la Cámara de Industrias del Uruguay, Diego Balestra, también se refirió a los problemas para concretar la integración regional. Dijo que si bien los avances no son despreciables, el sector quisiera avanzar más y más rápido. Balestra sostuvo que las trabas comerciales que imponen Brasil y Argentina "no se compensan con acciones institucionales de integración productiva". Por eso, dijo que se debe asegurar la apertura comercial, dándole certeza a las empresas que se instalen en Uruguay de que serán tratadas en las mismas condiciones que si estuvieran emplazadas en un estado brasileño.
Por otra parte, indicó que desde 2004 el saldo de la balanza comercial "ha venido creciendo en forma sostenida" a favor de Brasil y que la penetración de los productos uruguayos en el mercado vecino es "muy pequeña", destacando que la mayor parte de las colocaciones de productos uruguayos en Brasil son agroindustriales o materias primas, es decir, de bajo valor agregado.
En su alocución, el ministro de Economía, Fernando Lorenzo, resaltó el creciente número de empresas brasileñas que participan en actividades muy importantes en Uruguay. Dijo que esas empresas "ayudarán a entender el desafío de una economía que no puede basar su crecimiento en el mercado interno", por lo que destacó las potencialidades de hacer negocios en el país accediendo a terceros mercados extrarregionales más amplios.
También sostuvo que un Mercosur cohesionado permitirá a sus países acceder a otros mercados que en la actualidad enfrentan barreras proteccionistas impuestas por las naciones industrializadas.
En tanto, el ministro de Industria, Energía y Minería, Roberto Kreimerman, dijo que hay "esfuerzos sistémicos" por hacer en financiamiento, calidad, transporte de bienes. También puso énfasis en mejorar el capital humano.
Acuerdo con Unión Europea
El representante de Brasil en el Mercosur, Regis Arslanian, prevé que el acuerdo comercial que se negocia con la Unión Europea "se alcance el próximo año". Informó que el Mercosur presentó una "oferta bastante significativa" donde propone bajar a cero el arancel para vehículos y autopartes y, en retribución, se espera "una oferta generosa de Europa sobre los productos agrícolas", que hoy tienen dificultad para entrar a ese mercado.