Más de 1.000 millones de musulmanes en el Medio Oriente y el resto de mundo comenzaron a observar el mes sagrado del Ramadán, un período dedicado a orar y ayunar del alba al ocaso.
El ayuno en el Medio Oriente es particularmente penoso este año debido a los largos días en un verano abrasador. En algunos lugares, como Gaza, las dificultades se complican por apagones frecuentes.
El inicio del Ramadán es calculado con base en la Luna nueva, que determina el comienzo del mes lunar musulmán.
Pero ese cálculo suele ser un ejercicio para demostrar el poder de una comunidad o una secta en la conflictiva región.
El comienzo del Ramadán cambia cada año, según la aparición de la Luna nueva al comienzo del mes lugar, aunque con frecuencia los clérigos musulmanes del Medio Oriente y las dos sectas más importantes del islamismo no concuerdan en la fecha.
Este año, la mayoría de los musulmanes de la comunidad suní empezaron el ayuno en la madrugada del miércoles, mientras los shiíes en Irán, Irak y Omán comenzarán a ayunar el jueves. Los chiíes libaneses estaban divididos.
Para el mediodía, las temperaturas superaron los 38 grados centígrados (96 grados Fahrenheit), llegando a los 40 grados en muchas partes del Medio Oriente.
Algunos adoptaron medidas para aliviar la penuria de ayunar y soportar el calor.
Los gobiernos de Jordania, el Líbano y los territorios palestinos redujeron la jornada laboral de los funcionarios públicos de 8 a 6 horas. Algunos obreros de la construcción en el Líbano llegaron a acuerdos con sus patronos para trabajar unas cuantas horas después de anochecer, en lugar de hacerlo durante el día.
En los Emiratos Arabes Unidos, las autoridades religiosas emitieron un edicto, o fatwa, permitiendo a los braceros comer si hace demasiado calor o las condiciones son demasiado penosas para ayunar.
``Dios no abruma a persona alguna más allá de lo que puede soportar, y Dios sabe más´´, dijo la fatwa.
En Egipto, Cisjordania y Gaza los relojes fueron retrasados una hora, lo que no altera la duración del ayuno, pero permite al público terminarlo más rápidamente durante la tarde.
El Ramadán es una ocasión para intensificar el fervor religioso y hacer obras de caridad.
En Gaza, gobernada por la organización islamista Hamas, donde reside la mayoría de los 1,5 millones de palestinos y que dependen de las entregas de alimentos de las organizaciones internacionales de socorro, el Ministerio de Asuntos Sociales repartirá comida entre 13.000 familias de trabajadores desempleados y prisioneros de Israel. El ministerio indicó haber recibido además 75.000 paquetes de alimentos donados por caridades extranjeras.
Los apagones son la principal preocupación en Gaza durante el Ramadán.
AP