La esposa del taxista asesinado el pasado primero de mayo -en la zona de Cruz de Carrasco- tendrá el permiso de explotación de un taxímetro, según lo estableció ayer la Intendencia de Montevideo, como medida compensatoria.
Rodrigo Pereira, de 33 años, era padre de tres hijos y empleado como chofer de taxi. Sobre las 4 de la madrugada del viernes primero de mayo llevó a un hombre a la zona de Carrasco Norte, y la situación desencadenó en un robo y el homicidio del trabajador.
Ahora su mujer, Carolina González, tendrá en su poder una matrícula para la explotación de un taxímetro. La "chapa" tiene un valor del orden de US$ 80.000.
En la pasada administración varios ediles plantearon a la Junta Departamental que se regule la entrega de "chapas" de taxis otorgadas a familiares de taximetristas fallecidos víctimas de delitos, principalmente porque las mismas han sido comercializadas a empresarios poderosos, a precios mucho más bajos.
El Sindicato Único del Taxi (Suatt) había denunciado en su momento ante la comisión de Transporte de la Junta Departamental la venta de "chapas". Los trabajadores pidieron, además, que se investigue "en poder de quién están esos permisos".