"No hay más nada que resolver", dijo hoy el canciller argentino Héctor Timerman sobre el diferendo que Uruguay y Argentina mantuvieron por la instalación —y posterior puesta en marcha— de la planta de UPM (Ex Botnia) en Fray Bentos.
"Los gobiernos ya resolvieron. No hay nada más que resolver. Será la ciencia la que decida si alguna empresa viola la ley en cuanto a temas medioambientales", afirmó Timerman tras la inauguración de la XXXI Reunión del Comité Científico de Investigaciones Antárticas en Buenos Aires.
El canciller argentino evitó pronunciarse sobre las medidas que los piqueteros de Gualeguaychú puedan tomar sobre la suspensión del bloqueo al puente General San Martín, que vence el próximo jueves 19 de agosto.
Timerman dijo, según el diario
La Nación
, que "es un tema de la Justicia y de las autoridades competentes".
DESCONFIANZA. Esta noche una comisión de la asamblea ambiental definirá una propuesta sobre la tregua al corte que será puesta a consideración de la asamblea el miércoles próximo. El retorno al corte es una de las opciones que manejan con más fuerza los activistas más disconformes con la evolución de los acontecimientos, las declaraciones del canciller son tomadas con recelo por quienes se oponen a la empresa finlandesa.
El dirigente José Pouler afirmó a
clarín.com
que si Timerman dice que el conflicto está resuelto es "su punto de vista" ya que el de la asamblea "no es el mismo, pues seguimos teniendo problemas", afirmó.
Pouler dijo que lo dicho por el jerarca argentino "deja mucho que desear" y lo criticó por expresar una postura en privado y luego desmentirla en una red social. "En un ámbito cerrado dice una cosa que escuchan los asambleístas, lo escucha el intendente también, se lo dice al colega de ustedes del diario La Nación y después
sale en Twitter a desmentir
que dijo eso".
"Timerman no es la verdad absoluta para nada. Él no tiene la verdad", puntualizó el activista.
Entre los ambientalistas persiste la inquietud por los controles a una planta que pretenden se desmantele en su totalidad. "Vamos a seguir controlando y oponiéndonos a que Botnia esté donde esté", dijo Pouler y agregó que el corte de ruta "no es necesariamente la única medida de fuerza".
Agregó que en la asamblea del miércoles la gente tomará determinaciones y que no se tirará "por la borda" un movimiento que tiene más de siete años "porque al canciller se le ocurra que ya está todo aclarado cuando aún no se ha hecho la letra chica", en referencia al acuerdo firmado entre los presidentes José Mujica y Cristina Fernández.