DIEGO GUICHÓN
El dólar estadounidense se movió la mayor parte de la semana a la baja, como consecuencia de una incesante presión vendedora y ante las menores compras del banco República (BROU) y la casi ausencia del Banco Central (BCU).
Las compraventas interbancarias de la víspera se realizaron a un promedio de $ 20,771, un 0,11% por encima de la media del jueves. De esta manera, la divisa acumuló el tercer descenso semanal consecutivo, esta vez de 0,38%, aunque se mantiene un 5,83% por encima del cierre del año pasado.
En tanto, el BROU redujo cinco centésimos la pizarra en la semana hasta $ 20,55 y $ 21,05, compra y venta respectivamente.
El tipo de cambio mantuvo una clara tendencia bajista a lo largo de la semana, que la llevó incluso a alcanzar el miércoles su menor nivel desde mediados de junio.
La constante búsqueda de pesos por parte de los bancos privados generó una presión bajista sobre el dólar que no logró ser contrarrestada por la escasa intervención del República.
Recién ayer se vio una participación mucho más activa y decidida tanto del BROU como del Central, lo que determinó el ascenso diario. En el caso del BCU, fueron las primeras compras (US$ 6,40 millones) desde mediados de julio.
Esta intervención de los bancos estatales llevó a que la operativa diaria por Bevsa fuera la más elevada en casi dos meses (US$ 24 millones).
Respecto a otros activos participantes del circuito, como son las AFAP, en algún momento estuvieron comprando divisas esta semana, pero en otras ocasiones estuvieron vendiendo.