MARCELA DOBAL / RAÚL MERNIES
El Ministerio de Trabajo quiere reducir la informalidad y por esto hará un operativo rastrillo en el sector servicios y en el trabajo doméstico. Los inspectores monitorearán barrios y golpearán puertas de hogares pidiendo información de forma regular.
Con el dato de que existen 331.348 trabajadores "en negro", el Ministerio se propone reducir los niveles de evasión y subdeclaración en algunos rubros de actividad que fueron priorizados para los operativos de los próximos meses. En un par de semanas se comenzará a fiscalizar un rubro del sector servicios y luego está previsto continuar con el trabajo doméstico.
El ministro de Trabajo, Eduardo Brenta, dijo a El País que se harán "más rigurosos" los controles al sector doméstico "porque los niveles de informalidad son elevados, a pesar de que hubo un enorme avance". En 2009 el trabajo realizado en negro en el sector bajó de 60,7% a 57,5%, de acuerdo a los últimos datos del Banco de Previsión Social (BPS).
La Inspección General de Trabajo elaboró una lista de áreas críticas para las que diseñó operativos específicos. Para el sector doméstico destinará 150 inspectores que trabajarán en las calles por tres meses. Pero, luego de finalizado ese operativo, se realizarán monitoreos regulares en este núcleo.
El inspector general, Juan Andrés Roballo, dijo a El País que se mantendrá "una vigilancia especial" a ese tipo de actividad con un "equipo específico" dado que es un área "donde es muy difícil que haya denuncias", añadió.
Es que además, los niveles de evasión son los más elevados. En Construcción es de 33,3% y en Industria y Comercio de 22,8%.
Roballo dijo que en el caso de las domésticas el allanamiento será el último recurso a utilizar en las inspecciones.
"Hay muchas maneras de llegar a la información sin necesidad de llegar al allanamiento. Si tenemos que hacerlo lo vamos a hacer, pero sin necesidad de apelar inmediatamente a eso". Aseguró que para llegar a esa instancia habrá mucha información procesada de por medio y estimó que "en la mayoría de los casos no será necesario". El mecanismo a emplear será golpear la puerta de los domicilios o hacer llamadas telefónicas con el fin de consultar sobre la situación de los trabajadores empleados por la familia. "Puede ser que el dueño de casa invite a pasar al inspector y ahí releve la información. Si no, se interrogará desde la puerta. Pero si le cierra la puerta en la cara se tendrá la presunción de que hay irregularidad, o si hay otros datos de BPS o planillas de contralor que constaten que allí hay personas trabajando", explicó Roballo.
En 2009 había 54.281 empleadas domésticas que aportaban al BPS, con una remuneración mensual promedio de $ 2.733. Seis de cada diez trabajan en Montevideo.
Roballo dijo que no existe una tasa de disminución de la evasión fijada como meta para este sector sino que la fiscalización apunta a que los empleadores regularicen a su personal. "El objetivo esencial es no sólo que se regularicen los trabajadores a los que vamos a llegar con la inspección sino generar una conciencia, una corriente de formalización", agregó.
La presidenta de la Liga de Amas de Casa, Consumidores y Usuarios del Uruguay, Mabel Lorenzo, está en desacuerdo con esa visión del Ministerio.
En diálogo con El País, sostuvo que antes de inspeccionar se debe profundizar la campaña de concientización. "No estoy en contra de fiscalizar, pero hay que hacerlo cuando uno está seguro de que la gente está informada al respecto. Es mejor empezar por concientizar antes que por fiscalizar", sostuvo.
Recordó que, por ejemplo, pocos patrones recuerdan que el próximo 19 de agosto es el día de la trabajadora doméstica y se debe contabilizar como feriado.
Por su parte, el presidente del BPS, Ernesto Murro, dijo a El País que se trabaja con ese grupo de cara a esa fecha para coordinar una campaña informativa y mejorar la inclusión.
Fiscalizan seguridad y salubridad en fábricas
La Inspección General de Trabajo está fiscalizando industrias para identificar aquellas que no cumplan con las condiciones requeridas de salubridad y seguridad necesarias para que los trabajadores desempeñen sus tareas.
El inspector general, Juan Andrés Roballo, informó que con este operativo se está procurando asegurar que se respeten las condiciones ambientales de trabajo en un rubro industrial que prefirió no revelar hasta acabadas las inspecciones.
"Por ejemplo, miramos los servicios higiénicos, la seguridad en la maquinaria utilizada o todo lo que tiene que ver con el trabajo en altura, como ocurre con los andamios en la construcción", dijo Roballo a El País.
Para diseñar el operativo, se fijaron criterios únicos y se estableció un rango de empresas que determinaron la distribución geográfica de los inspectores. "Se definió el operativo de la manera más inteligente posible para tener un mayor alcance, que no quiere decir que solo inspeccionemos a las empresas grandes, pero hacemos un muestreo", explicó el jerarca.
La Inspección también está trabajando en otros operativos relacionados con las condiciones generales de trabajo, sobre todo en lo que refiere a la informalidad, el pago de salarios, el cumplimiento de los laudos o del pago de horas extras, entre otros. Para esa área también cuenta con una lista de sectores de actividad que inspeccionará más adelante de forma específica.
Además de trabajar en el diseño y ejecución de esos operativos que atienden a sectores específicos, la Inspección continúa respondiendo a las denuncias que recibe de forma inmediata.