Con el moderno sistema de vigilancia del espacio aéreo, ahora la Fuerza Aérea está abocada a conseguir una escuadrilla de aviones caza para interceptar aeronaves intrusas en el cielo.
Hasta hoy, la Fuerza Aérea estaba capacitada para detectar aeronaves intrusas sobre el espacio aéreo a simple vista con condiciones ideales de visibilidad o bien si aquellas encendían el radar de abordo. Pero no de otra forma. Los oficiales saben que si una aeronave tiene propósitos delictivos va a tratar de volar protegiéndose de la luz diurna y en modo alguno encenderá su radar porque delataría su presencia en el espacio.
La cobertura del espacio aéreo nacional se hacía con los radares fijos de los aeropuertos de Carrasco y Durazno, más el aporte del radar del aeropuerto de Ezeiza, en Buenos Aires. Esto daba una capacidad de vigilancia limitada al cuadrante sudoeste del país.
Ahora, con la incorporación del sistema de vigilancia tridimensional del espacio aéreo hay una cobertura nacional, durante 24 horas, y ya sea que las aeronaves colaboren o no con el encendido de sus aparatos de radar.
Uno de los radares es fijo y está operando desde la localidad de Santa Clara de Olimar (Treinta y Tres) y el otro es móvil. La intención es hacerlo operar en el corredor litoral Oeste justamente porque por allí es por donde los informes de inteligencia ubican la procedencia de las aeronaves con cargamento de droga y contrabando, explicó a El País el jefe de la fuerza, general José Bonilla.
El procedimiento de operación consta de varias etapas. Cuando se detecta una aeronave -sea un vuelo privado, uno comercial o una aeronave sospechosa- la información se envía directamente al Centro de Operaciones Aéreas (COA) ubicado en la base de Boiso Lanza. Si no hay comunicación de respuesta o el avión no presentó plan de vuelo, el comando militar es quien toma las decisiones.
Si la aeronave aterriza dentro del territorio se le da intervención a la Policía Aérea Nacional. Si la gravedad de la falta del avión intruso lo aconsejara, se ordena el despegue de las aeronaves interceptoras que volarán hasta pedir el descenso de ese avión, ya sea mediante una comunicación o mostrándole un cartel con la inscripción "Descend" (Descienda).
Como se dijo, con los actuales medios de intercepción que tiene la Fuerza Aérea el sistema de vigilancia está incompleto. Se necesita una escuadrilla de aviones más modernos y veloces. La FAU basa la mayoría de sus esfuerzos en la prevención mediante tareas de inteligencia, y en la coordinación con el Ministerio del Interior y el resto de las Fuerzas Armadas nacionales y de Argentina y Brasil.
Móvil: Uno de los dos radares se desplazará por el litoral, que es por donde ingresa la droga.